De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud, OPS, el 58 por ciento de las niñas y niños en América Latina sufrieron abusos físicos, sexual o emocional en el último año.
En esa cifra quedó incluido un caso en el que un menor de edad venezolano era apretujado por tres mujeres mientas un hombre los filmaba y subía la imagen a la red social Facebook.
Si bien con la ayuda de familiares y amigos, fueron descubiertos los maltratadores, el menor sufrió traumas físicos y psicológicos por parte de las personas que le hicieron tremenda descarga de violencia física.
Madia Muscos, psicóloga, escritora e investigadora venezolana señaló que “es lamentable que esa escena se promueva para generar los famosos likes”, dijo la experta quien calificó la violencia como agresión. “La violencia es un fenómeno tan complejo que genera más violencia. Hay varios tipos de violencia: la física, la psicológica, el trato negligente y la violencia sexual”
Para la experta, lo triste es que se apela a la violencia con el fin de generar una descarga publicitaria a niel público sin tener consideración que ese acto vil puede tener en ese niño”, dijo.
Agregó que: “Es realmente ver con preocupación cómo se está utilizando las redes para masificar esa violencia” y señaló que se puede hablar de una violencia tecnológica virtual en la que a través de las redes sociales se ejerce un tipo de maltrato. También se puede hablar de una violencia tecnológica sexual.
Quiénes son los agresores
En todo acto de agresión, hay dos tipos. El que agrede o sea el agresor y la víctima. “Lamentablemente, en el caso de los niños, los agresores son personas conocidas por ellos que pueden ser amigas hasta familiares. Hablemos de las situaciones que se dan detrás de las puertas de las casas. Todavía persiste ese tipo de violencia infantil que está en un contexto intrafamiliar”.
Cuáles son las señales que muestran que hay violencia física como son magulladuras, moretones, fracturas, mordeduras. Las señales de maltrato psicológica son: expresiones de dolor, llanto, comportamiento irritable, somnolencia, pérdida de conciencia y de la capacidad de relacionarse con otros niños, desinterés, tristeza, agresividad o rechazo extremo.
Según la OPS, la violencia tiene enormes consecuencias en lo social y en la salud. La violencia provoca muchas muertes todos los días, particularmente entre hombres jóvenes y niños. Además de este índice de muertes, un alto número de hombres, mujeres, niños y niñas sufren lesiones, discapacidad o problemas de salud como resultado de la violencia.
La exposición a la violencia puede aumentar el riesgo de fumar, consumir alcohol o uso de drogas; de sufrir enfermedades mentales o tendencia al suicidio; así como enfermedades crónicas como enfermedades del corazón, diabetes o cáncer; enfermedades infecciosas como el VIH y problemas sociales como el crimen o más violencia.
Sin embargo, la violencia se puede prevenir. Un enfoque de Salud Pública de cuatro pasos ofrece un marco que puede ser de utilidad para prevenir la violencia, incluye
Definir el problema.
Identificar causas y factores de riego.
Diseñar y evaluar las intervenciones.
Incrementar en escala las intervenciones que resultan efectivas.
Si no se atiende la violencia, no se puede asegurar la salud y bienestar para todos los grupos de edad en la Región de las Américas. Prevenir y responder a la violencia es fundamental para alcanzar los objetivos del Desarrollo Sostenible en las Américas.


