Otro tema más con el que nuestro presidente, señor Gustavo Petro, inflama el ambiente, para que sus seguidores y detractores, sobre su propósito de energía economizar, nuevamente tengan que especular.
Es que, por tantas vainas que se han rumorado, a la intuición y suspicacia de la sociedad en general, ya no dejan reposar.
No se puede desconocer que la idea de un día cívico sea buena, justamente cuando hay señales preocupantes, de que, por la prolongada sequía, la electricidad de las hidroeléctricas se pueda agotar.
Pero cada quien cuelga su razón en diferentes ramas. Unos cuestionan el porqué tiene que ser el 19 de abril, justamente el de su natalicio, como también, el día que se fundó el M-19, movimiento político al que perteneció y que como tal, aparentemente desapareció, pero los principios revolucionarios de su bandera aún con orgullo venera.
Otros dicen que es pura vanidad, ya que su actitud egocentrista, lo impulsa a querer pasar a la historia como un hombre superior con sello particular, capaz de influir en todo y en los demás, procurando que siempre se haga su voluntad; por lo que también se dice que, su egolatría ya parece una grave enfermedad.
Es que, si de proteger los recursos naturales se trata, para sobre el medioambiente concientizar, el 5 de junio es el día mundial, cuando cronológica y coherentemente, el civismo mejor se pudiera expresar.
Realmente, para sobre ese aspecto tratar, no es necesario que las diferentes actividades de las ciudades se tengan que paralizar. Al contrario, mejor sería que en los diferentes escenarios laborales, actividades lúdicas y culturales relacionadas al respecto, se debieran desarrollar.
No podía faltar quien, con algo de Alvaro Uribe, tuviera que comparar, para confrontar, porque no sólo un día; sino toda “una semana de receso escolar, este decidió decretar, para que maestros y profesores se pudieran mejor capacitar”, y sin querer queriendo su nombre también tuviera que llevar.
Tal vez ambos tengan algo en común, para al final la economía poder dinamizar, el uno por la necesidad de la energía para la productividad no parar, y el otro además de su proyecto cultural, el turismo doméstico también impulsar.
Hablar de civismo realmente es una necesidad, en un país, que ha perdido las huellas de la urbanidad; y eso sí hay que tratar de rescatar, no solamente en los centros educativos, sino también en el hogar; sitios donde podemos encontrar buen material para por lo menos remendar.
La cívica era un materia que con su respectivo tomo en la educación de antaño en los colegios no podía faltar. El lunes era un día cívico, en el que la bandera a primera hora debíamos izar y el himno nacional de Colombia cantar.
El 20 de julio y 7 de agosto, actos cívicos se debían desarrollar y los colegios con sus “bandas de guerra” -ahora de paz-, también acompañando a las autoridades se veían desfilar.
Ahh, es que el concepto de ” Patria ” entonces tenía un carácter de respeto especial, en función del orden y la libertad, que con honores al escudo y la bandera había que venerar.
Pero los tiempos han cambiado y los próceres del siglo XXI, como que reclaman sus reconocimientos por anticipado, tal vez por veleidad, antes de que la historia les modifique la realidad.
Hasta los monumentos se les pretende elaborar en vida, para asegurarles que el perfil no le vayan a modificar, como ha sucedido con Simón Bolívar, a quien con el nuevo rostro no se parece, al que en los libros de historia nos hicieron imaginar.
Ojalá que el nuevo “día cívico”, si se ha de institucionalizar, no se vaya a constituir en actos, para hacernos olvidar, a los que verdaderamente nos propiciaron la libertad, y terminar cambiando sus bustos por otros, que con un sistema nuevo de cosas, nos han pretendido maniatar.
Entonces para ser coherentes y consecuentes con cualquier día de actividad civica, el alcance del significado de la palabra “civismo”, no debemos olvidar.
CIVISMO
Es el celo por las instituciones e intereses de la patria; como también el comportamiento respetuoso con las normas de convivencia pública de un individuo con los demás.
El civismo se practica con civilidad, que es la cortesía, el respeto y el cumplimiento de las normas establecidas por la comunidad, para
favorecer la convivencia y la participación de todas las personas; lo cual pareciera ser, lo que ahora más adolece nuestra sociedad.
Sinembargo, terminando este comentario, verdaderos actos de civismo en todo el país he podido observar, que despiertan la esperanza para los cambios necesarios, de diferentes maneras poder ejecutar.
Dos días después de la fecha escogida por el presidente como “día civico”, multitudinarias marchas, sin líderes particulares, ni partidos que se las apropiaran, se han desarrollado a nivel nacional, para reclamarle al señor presidente por su desgobierno y actuaciones que, aparentemente no son de aceptación general.
Por la forma en que expresaron sus inconformidades, las personas de diferentes edades, condiciones y estratos sociales, sin señales de violencia que amenazara con calamidades, el 21 de abril ha sido un verdadero “día cívico” de patriotismo ejemplar, que si además hiciera al presidente sobre el sistema de cosas a su cargo reflexionar, merecería ser el mejor escogido como tal.


