Cada 24 de junio se celebra el Día Mundial del Maquillador, una fecha dedicada a rendir homenaje a los profesionales que, con brochas, colores y creatividad, transforman rostros y realzan la belleza de miles de personas en todo el mundo.
Esta conmemoración destaca la importancia del maquillaje como expresión artística y herramienta de empoderamiento y también reconoce el talento, la dedicación y el esfuerzo detrás de cada look, ya sea en pasarelas, producciones audiovisuales, eventos especiales o en el día a día.
El origen de esta celebración se remonta al fallecimiento de uno de los más grandes exponentes del maquillaje en la industria cinematográfica: Bud Westmore, quien murió un 24 de junio de 1973.
Westmore fue parte de una reconocida familia de maquilladores de Hollywood y trabajó en más de 450 películas, dejando una huella imborrable en la historia del cine. Su legado inspiró a generaciones enteras y, por eso, esta fecha se estableció como un día especial para honrar a quienes, como él, hacen del maquillaje un arte.

El maquillaje ha evolucionado con el tiempo. Lo que alguna vez fue visto solo como un elemento estético, hoy se reconoce también como un medio de expresión personal, identidad cultural y narrativa visual.
En esta fecha, profesionales del maquillaje, marcas y academias alrededor del mundo suelen realizar actividades conmemorativas, talleres, exposiciones y homenajes para seguir visibilizando el impacto de esta profesión. Porque detrás de cada rostro maquillado, hay una mano experta que conoce de técnica, sensibilidad y pasión.

