Agosto se despidió con un dólar debilitado en los mercados internacionales, golpeado por factores políticos y económicos que han marcado el rumbo de la divisa. La incertidumbre institucional en Washington ha sido uno de los principales motores de esta caída, que ya completa varios meses.
El índice Bloomberg Dollar Spot reveló que durante el octavo mes del año la moneda estadounidense retrocedió un 1,7%, lo que llevó su depreciación acumulada en 2025 a cerca del 8%. Entre los elementos que explican este retroceso destacan los recientes datos del mercado laboral y la expectativa de posibles recortes en las tasas de interés.
Mientras el dólar se debilitaba, varias monedas de América Latina lograron consolidar avances importantes. El peso colombiano fue la divisa más destacada, con una valorización del 4,20%, impulsada por el ingreso de dólares a la economía a través de remesas, turismo y exportaciones. A esto se sumó el real brasileño, que cerró agosto con un incremento del 3,14% en medio del renovado interés de inversionistas extranjeros por sus activos.
El comportamiento positivo del peso colombiano incluso fue resaltado por el presidente Gustavo Petro, quien, a través de su cuenta de X, señaló que el fortalecimiento de la moneda local ayuda a reducir el peso de la deuda externa.
Otras monedas de la región también registraron avances, aunque en menor medida:
- Guaraní paraguayo: 2,10%
- Peso argentino: 1,91%
- Sol peruano: 1,70%
- Peso mexicano: 1,18%
- Peso chileno: 0,59%
- Peso uruguayo: 0,49%
Con información de Portafolio.


