El gobierno saliente de Iván Duque no prestó la espada del
libertador Simón Bolívar al mandatario electo, presuntamente por
medidas de seguridad, según anunció la Presidencia de la
República.
Asimismo, también confirmaron que tampoco asistirá la icónica
escultura paloma de la paz.
El equipo de Gustavo Petro catalogó este acto como un irrespeto al
nuevo presidente y a todos los colombianos, puesto que ambos son
símbolos históricos e irremplazables en las tomas de posesiones
presidenciales.
La espada de Bolívar está asegurada por 1.000 millones de pesos,
por lo que desde la Casa de Nariño le pidieron al gobierno entrante
permisos y un seguro adicional, para mantenerla salvaguardada.
Marisol Rojas, coordinadora de los actos de posesión de Gustavo
Petro , habló a los periodistas sobre el tema y dijo que: “El capricho
del presidente Duque frente a nuestros símbolos nos tiene
consternados. Ya se había hablado, se había conversado, se
hicieron todos los trámites a tiempo. Fueron tres semanas
trabajando para el traslado, todo lo que representa, no solo la
espada de Bolívar, sino también la escultura de la paloma de la
paz”, indicó Rojas.
De acuerdo con la coordinadora de la posesión de Petro, el saliente
presidente Duque también dio la orden de que el monumento a la
paloma de la paz solo entre una vez él abandone la Casa de Nariño.
“Igual seguiremos manejando el protocolo, con el mismo
entusiasmo. Un capricho no va a dañar ni a acabar con un evento
de esta magnitud, no solo en Bogotá sino a nivel nacional”, agregó
Rojas.
De acuerdo con la coordinadora del equipo de posesión de Gustavo
Petro, el desaire no solo se limitó a no prestar la espada de Bolívar
ni permitir el ingreso del monumento de la paloma de la paz, sino
que la saliente vicepresidenta Marta Lucía Ramírez habría
ordenado, en tres oportunidades, desmontar la decoración de un
salón en la Casa de Nariño que se iba a destinar a reuniones con
representantes diplomáticos.


