El alto déficit de psicorientadores está llevando a que los estudiantes asuman comportamientos irregulares, que requieren un manejo pedagógico y no de tipo policivo o legal.
Así lo señalaron los directivos de la Federación Colombiana de Educadores, Fecode, Luis Grimaldo Ortíz y Luis Gruber.
Lo anterior se señaló porque directivos de la Institución Educativa Francisco Javier Cisneros, de Puerto Colombia, en Atlántico, junto con la Policía de Barranquilla, aseguraron que la amenaza que había recibido el plantel, a través de un panfleto, al parecer, firmado por el ‘Clan del Golfo’, era falso.
Además, sostuvieron que todo se trató de una pesada broma, por parte de tres estudiantes que ya fueron plenamente identificados y sus padres también notificados.
Tras unas investigaciones de la mano de la Policía lograron esclarecer la situación que generó gran zozobra en la comunidad y que clausuró la jornada del lunes en el colegio Francisco Javier Cisneros.
Los jóvenes reconocieron su responsabilidad ante las autoridades. Hace 15 días se vivió algo parecido, cuando emitieron una falsa alerta en otra institución educativa, en la cual, supuestamente, colocaron un artefacto explosivo, lo cual no fue cierto.
Se supo que los jóvenes, todos menores de edad pertenecientes a décimo grado del mencionado colegio, recibirán una sanción que aún no ha sido establecida.
Gruber indicó que: “una de las causas para que el joven estudiante haya cambiado su comportamiento en forma negativa es que el gobierno ha decidido reducir el número de psicorientadores que se requieren”.
Señaló que la institución Francisco Javier Cisneros tiene solo un profesionales de esa mencionada área para una población de dos mil estudiantes. “Creo que más allá de lo que haga la Policía con los muchachos, lo que hay que hacer es orientación pedagógica y hay que decirle a la secretaria Departamental de Educación que exija ante el Ministerio del ramo que aumente el número de psicorientadores y al rector que ponga en marcha el manual de convivencia”, afirmó.
Por su parte el profesor Luis Grimaldo indicó que “estos niños no pueden ser vistos como delincuentes sino que pasamos dos años guardados y los jóvenes ingresaron sin una oficina de Bienestar Estudiantil que se encarga de trabajar con ellos procesos emocionales y no recibieron ayuda profesional”.
Gruber entregó cifras. Barranquilla tiene 180 instituciones y solo cuenta con 90 psicorientadores. El departamento del Atlántico tiene 150 instituciones y 70 psicorientadores. Soledad, tiene 45 instituciones y solo tiene 15 psicorientadores; Malambo cuenta con 13 instituciones, pero solo 2 psicorientadores.
“Hay un déficit de personas que pueden ayudar a manejar temas no solo mentales o emocionales, sino de microtráfico, embarazo a temprana edad y delincuencia. Ese es el trabajo que hacen los psicorientadoes”, terminó diciendo el directivo de Fecode.


