Cuando estudiaba la elemental, había una materia que se llamaba ” Cívica” y la definición de ” Política “, que me quedó grabada por siempre, es la de: ” el arte de gobernar”.
Vaya que ha sido verdad, y no se necesita ser muy inteligente para comprobar, y justamente en el actual gobierno del presidente Gustavo Petro, admirado como genio y figura se puede observar, que como inigualable artista, la política del país en su estilo sabe manejar.
Gran jugada hábil es lo que al parecer pretende, para el objetivo de sus intereses en particular, amarrados con las necesidades del pueblo y de la clase trabajadora actual; propiciando las condiciones a través de la propuesta de una interesante “consulta popular”, en función de un proyecto de reforma laboral.
Son doce preguntas básicas para SI o NO contestar, que, ¿quién se atrevería a negar, sabiendo que realmente es lo ideal?.
Yo particularmente a todas contestaría con SÍ, sin tanto pensar; pero mi conciencia con razonamiento lógico me invita a cuestionar sobre, cómo tanta deseable belleza se pudiera lograr.
Mi experiencia laboral en una de las empresas más pujantes de mi región, donde duarante cuarenta años he trabajado hasta que me hube jubilado; empezando desde abajo, hasta cargos de responsabilidad ocupar; muchas enseñanzas de orden administrativo y relaciones laborales me ha permitido heredar.
Ser un buen empresario o administrador de una empresa implica tener suficientes competencias con conocimientos técnicos y financieros para administrar de manera responsable todos los intrigulis ajustados a la legislación comercial y laboral.
Las mejores relaciones laborales en una empresa se dan, cuando existe una adecuada comunicación transparente entre los jefes y subalternos, lo cual contribuye con el mejor clima organizacional.
Afortunadamente en esa empresa, el presidente o gerente general, acostumbraba una charla o alocución mensual con todo el personal, para informarnos sobre cómo iban el negocio y las metas por alcanzar.
Lamentablemente después de haber sido vendida, por devolverle al IFI el capital prestado para su empuje inicial, ya que la inercia exitosa de sus negocios la mantenían en el rumbo de prosperidad, en éstos momentos es otro cantar, con dificultades que no me correspondería comentar.
Me refiero a Monómeros Colombo Venezolanos, otrora orgullo regional y nacional, ahora completamente venezolana, que, quién sabe al fin y al cabo, su situación en qué irá a terminar.
Recuerdo la información previa sobre las causas y efectos de la ley 50, y después la 100, sin sospechar algunos potenciales defectos, ya que en su momento era la aparente solución para la estabilidad de las empresas, que entonces empezaban a tambalear, por la manera exponencial como les iba creciendo el pasivo laboral.
El nivel académico de la masa trabajadora, también fué importante para la comprensión y solución de los conflictos de intereses, en tal medida que nunca fué necesario que el desarrollo de las operaciones se llegaran afectar, por la manera asertiva y transparente conque por medio del sindicato las pretensiones colectivas armoniosamente se llegaron a negociar.
Por eso la educación financiera es importante, para los fenómenos de la economía poder interpretar.
La prosperidad y contiunuidad de los negocios es fundamental para garantizar la estabilidad de las empresas y por supuesto la de sus empleados, por lo que se desea que sean rentables, y poder cumplir con sus obligaciones e imposiciones legales.
Así como el estado a través de su gobierno debe tener una visión estratégica para el país, también las empresas en el mismo sentido deben tenerla para poder surgir.
Pero las estrategias son solo el deseo de lo que se quiera como objetivo general alcanzar, o también alguno específico particularmente conseguir.
En las tácticas, o la reglamentación en el caso de las leyes, es donde se pueden apreciar, el cómo cada cosa se ha de lograr, y es lo que justamente el cuestionario para la consulta que pretende el gobierno no permite observar.
En efecto el cuestionario de la consulta contiene lo suficiente para un interesante atractivo ideal, que por supuesto la mayoria del pueblo no le gustaría rechazar; pero pareciera politicamente tendencioso, y más bien dirigido a los actualmente empleados, sin poner al resto de la gente a pensar en cómo haría el gobierno para crear nuevas empresas, y que las privadas que actualmente generan las oportunidades de trabajo, la nueva carga financiera pretendida puedan soportar, sin afectar la estabilidad laboral.
Lo que el sentido común indica es que, en el “arte de la política”, pareciera que, un “artificio
político” es lo que se quisiera aplicar, para una nueva campaña presidencial empezar, a costa de un presupuesto nacional, que nisiquiera tiene fondos para enfrentar la fiebre amarilla que ahora nos tiende amenazar, aún cuando el proyecto de reforma de la salud tampoco se ha terminado de negociar.
Lo que el país espera para las cosas mejorar, es que, se acabe esa repelencia “plus ultra” entre el ejecutivo y el legislativo para los proyectos destrabar; y que como buenos artistas en el lienzo de la política, una interesante obra impresionista puedan pintar, procurando que desde lejos sus defectos egocentristas y vanidad intelectual, no sea lo que se pretenda destacar.
Por
José R. Múnera N.


