En exclusiva con Extra Noticias, Radio Tropical y Transmecar Radio, el senador José David Name se refirió a la polémica decisión del Gobierno Nacional de trasladar, vía impuestos, parte de la crisis del sistema eléctrico a usuarios de estratos altos y a los generadores, en medio de la compleja situación que enfrenta la empresa Air-e y el sector energético en general.
El congresista aseguró que el decreto expedido por el Ejecutivo representa, por fin, un reconocimiento explícito de una problemática estructural. “Esto lo que quiere decir es que el gobierno no ha aceptado, pero que es una realidad que hay una crisis, una crisis gravísima, una crisis no de la empresa Air-e, del sistema eléctrico nacional”, afirmó Name, al advertir que el debate no puede reducirse únicamente a la situación de la empresa que presta el servicio en la región Caribe.
En ese sentido, el senador recordó que Air-e atiende cerca del 30 % de los usuarios a nivel nacional y que cualquier eventual colapso tendría consecuencias mucho más amplias. “La gente solamente habla de Air-e, pero si Air-e llega a tener racionamientos y llega a cesar en los pagos, el problema no va a ser solamente del Caribe colombiano… va a ser un problema nacional”, sostuvo, al tiempo que explicó que esta es la razón por la cual el Gobierno ha empezado a tomar decisiones.
Name reconoció que el decreto tiene aspectos positivos, especialmente en lo relacionado con el aporte de los estratos altos para aliviar la presión financiera del sistema. “Este decreto para mí tiene cosas buenas, pero tiene muchas cosas malas”, dijo, destacando que el pago adicional en la factura de energía, estimado entre 10.000 y 13.000 pesos, permitiría ganar tiempo para enfrentar la coyuntura y evitar un escenario más crítico.
No obstante, el senador fue enfático en señalar que el verdadero sostén del sistema han sido los generadores térmicos, quienes hoy atraviesan una situación límite. “Son los que realmente han mantenido el servicio y por eso hoy no hemos tenido racionamientos en el país”, afirmó, recordando además que el Gobierno, a través del Ministerio de Energía y la Superintendencia de Servicios Públicos, les adeuda más de 2,5 billones de pesos, lo que les impide seguir comprando combustible y garantizando la generación.
La principal crítica de Name se centra en que el mismo decreto que busca solucionar la crisis termine imponiendo nuevas cargas a quienes ya están afectados. “Resulta que en este mismo decreto se le cobra una plata a los generadores térmicos que son a los que se les está buscando una solución para pagarles parte de la deuda”, cuestionó, calificando este punto como uno de los errores más graves de la medida.
Finalmente, el senador consideró que la solución debería ser distinta y más equitativa dentro del sector. “Yo creo que eso hay que corregirlo con los generadores hidráulicos que han tenido unas utilidades muy grandes; ellos sí deberían aportar y hacer parte de la solución”, concluyó, insistiendo en que pedirle más recursos a los térmicos, cuando aún no se les ha pagado lo adeudado, profundiza la crisis en lugar de resolverla.


