La Selección Colombia ya aseguró su cupo en el Mundial 2026, pero el duelo de este martes contra Venezuela, válido por la última fecha de las eliminatorias, no será un simple trámite. El partido tiene un condimento especial, pues de su resultado podría depender si la Vinotinto logra el repechaje o si Bolivia se queda con esa opción en caso de vencer a Brasil en La Paz.
El técnico Néstor Lorenzo fue claro al señalar que no se puede menospreciar el reto que representa enfrentar a Venezuela. “El equipo ha logrado que muchos crean que es la máquina de ganar. Ningún partido es fácil, el que diga que es fácil Venezuela tiene que mejorar el análisis”, aseguró el entrenador, quien además recalcó que su equipo tomará el compromiso con la misma seriedad que en jornadas anteriores, sin descartar variantes en la nómina titular.
A pesar de la clasificación anticipada, Lorenzo advirtió que la responsabilidad del equipo sigue intacta. “No hay tiempo para relajarse. Ya se festejó y hay una gran responsabilidad de prepararnos para el Mundial”, puntualizó el seleccionador argentino, dejando claro que Colombia no regalará nada en esta última fecha.
En la misma línea se expresó Camilo Vargas, arquero de la Tricolor, quien destacó la importancia de mantener el nivel competitivo y no ceder facilidades. “Sabemos de la necesidad que tiene Venezuela de buscar el resultado, nosotros tenemos que potenciar nuestras virtudes”, afirmó el guardameta, resaltando que el grupo está enfocado en terminar las eliminatorias con seriedad y compromiso.
De esta manera, Colombia llega a la última jornada con la tranquilidad de haber cumplido el objetivo de clasificar, pero con el desafío de influir directamente en la definición del repechaje. Un triunfo de la Tricolor podría dejar a Venezuela sin opciones de Mundial, siempre y cuando Bolivia dé la sorpresa ante Brasil, lo que convierte el partido en un capítulo determinante en la ruta hacia 2026.


