Pidiendo perdón por los actos cometidos, el exparamilitar Salvatore Mancuso reconoció que estuvo directamente involucrado en la planeación de la masacre de El Salado, al lado de Rodrigo Tovar Pupo, alias “Jorge 40” y Carlos Castaño, hecho cometido en febrero del año 2000.
El exjefe paramilitar y ex comandante de las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC, Salvatore Mancuso, entregó detalles de la acción criminal, que consistió en torturas, degollamientos, decapitaciones y violaciones de un número aún sin determinar de campesinos indefensos, entre ellos una niña de seis años y una mujer de 65. En un principio se habló de entre 30 y 60 personas asesinadas, pero en junio de 2008 la Fiscalía determinó que fueron más de 100, asegurando que podía haber sido la matanza más grande de los paramilitares en toda su historia.
La matanza fue perpetrada por al menos 450 hombres pertenecientes al grupo paramilitar que además destrozaron las casas y el comercio de la población. Es considerada una de las acciones conocidas más sanguinarias de las AUC.
La intervención de Mancuso hizo parte del acto de perdón público ante las víctimas en el Atlántico, en el que también estuvieron los exjefes paramilitares Edgard Ignacio Fierro Flores y José Gregorio. El evento se cumplió en el coliseo cubierto Sugar Baby Rojas de Barranquilla ante 400 personas.
“Para esta operación, recibimos información de que los frentes 35 y 37 de las Farc, bajo el mando de Martín Caballero, estaban haciendo presencia en varias poblaciones de esa zona de Bolívar. Allí iban y se refugiaban, cometían las pescas milagrosas y a los secuestrados los ponían cerca en esas regiones”, dijo Mancuso.
Explicó el exjefe de las AUC que a ese accionar los comandantes paramilitares llevaron personas “como guías que habían estado dentro de la subversión”.
“Llevamos unos listados que nos entregó la fuerza pública y las instituciones del Estado y con esa información hombres y mujeres, bajo mi mando, ejecutaron esa terrible masacre. Una tragedia de la guerra de la que me arrepiento y me arrepentiré toda mi vida. No tiene ninguna justificación o razón de ser esas acciones que ejecutaron los bloques. Yo me arrepiento de ello y pido perdón de todo corazón”, dijo Mancuso.
Las palabras del ex comandante surgieron como respuesta a una pregunta que realizó una de las víctimas, Pedro Muñoz Torres, hijo Doris Torres, una profesora de El Salado, Bolívar, quien fue asesinada en esa masacre.
“¿Mis hermanos y yo queremos saber qué papel jugo mi mamá en esa guerra para que ustedes les arrebataran la vida de esa forma? Cuando la mataron tenía 4 hijos menores. ¿Qué les hizo la profesora Doris Torres para que la asesinaran?”, le preguntó el afectado.
Salvatore no hizo presencia en el escenario deportivo sino que participó desde una cárcel en Estados Unidos, luciendo el característico overol naranja.
“Me llena de lamento, de vergüenza, de angustia, de dolor, de sufrimiento todo esto que pasó, quisiera devolver el tiempo para que estas situaciones jamás se hubiesen presentado. Soy el responsable de esta tragedia”, dijo.
Agregó que: “Quiero pedirles perdón a todos ustedes, perdón de todo corazón. Toda mi vida y mil veces perdón, todos los días. Ustedes a diario están en mis reflexiones y oraciones diarias. No hay un mandato judicial que pueda ordenarle a una persona a que genuinamente asuma esa responsabilidades y pida perdón”.
En su intervención, Mancuso indicó que como parte de resarcir ese daño que causó, buscará “caminar con las víctimas” para “trabajar por la paz total”.


