A los 99 años murió el historiador Alfredo De la Espriella.
Así lo sí lo confirmó Alberto Martínez, presidente del Movimiento Cívico Todos por Barranquilla y amigo de Alfredo y su familia.
De la Espriella era considerado un hombre culto, respetuoso y con un gran amor por Barranquilla. Durante más de 30 años trabajó para preservar la historia de la ciudad que lo acogió cuando llegó de su natal Ciénaga, Magdalena. Por lo anterior era considerado el “guardián de la historia de Barranquilla”.
Su deceso, según trascendió, ocurrió en la mañana de este jueves en la tranquilidad de su hogar y acompañado de sus seres queridos.
De la pluma magistral de Alfredo De la Espriella salieron un total de 59 bandos que lo hicieron digno de ese apelativo. Pero para llegar a ese título primero hubo un sueño. Sí, El sueño del rey Momo, aquel primer bando salido de su ingenio y de su misterio del que se cumplen 76 años.
A lo largo de su vida, De la Espriella Zabaraín desempeñó múltiples roles: periodista, cronista, historiador, dramaturgo y gestor cultural. Es reconocido por ser el fundador y director del Museo Romántico de Barranquilla, inaugurado el 7 de abril de 1983 en el barrio El Prado. Este museo alberga una valiosa colección de objetos históricos que narran la rica historia de la ciudad.
Además de su labor museística, Alfredo de la Espriella es recordado por su contribución al Carnaval de Barranquilla. Durante años, fue el encargado de redactar el Bando, el tradicional decreto que marca el inicio oficial de las festividades, ganándose el apodo de “El Bandolero Mayor” .
A sus 99 años, De la Espriella parte de esta tierra dejando una huella imborrable en la cultura y el patrimonio local.
La noticia de inmediato ha comenzado a tener eco entre los gestores culturales. En la plaza de La Aduana, previo al inicio del lanzamiento de La Noche del Río, el Rey Momo del Carnaval 2025, Gabriel Marriaga, dijo que: “Lamento profundamente la partida del señor Alfredo De la Espriella, para mí el barranquillero más barranquillero de todos, el hombre que se entregó toda su vida por mantener viva la historia de la ciudad, sus calles, su lugar, sus costumbres, su música, sus hábitos. Dejó una huella inmensa, es muy difícil superar lo que Alfredo De la Espriella hizo por Barranquilla”.


