Flamengo volvió a coronarse en lo más alto del continente. El equipo carioca venció a Palmeiras en la final de la Copa Libertadores 2025 y sumó un nuevo trofeo internacional en una definición disputada en el Monumental de Lima. Fue un duelo intenso, más peleado que brillante, pero suficiente para que el conjunto rojinegro se apropiara de su cuarta estrella en el torneo. Entre los nombres destacados estuvo el colombiano Jorge Carrascal, protagonista en varios pasajes del compromiso.
Durante el primer tiempo, ninguno de los dos equipos consiguió imponer su idea de juego. Bastante fricción, escasas sociedades y pocas situaciones claras marcaron el desarrollo inicial. Tras el descanso, el panorama cambió por completo: Palmeiras y Flamengo salieron con otra actitud y la final se volvió más abierta, aunque el control del balón pasó a ser mayoritariamente rojinegro.
En ese contexto, Carrascal comenzó a influir en el circuito ofensivo. Flamengo tuvo su primera gran oportunidad apenas comenzando la segunda parte, luego de un error en salida de Murilo Cerqueira. Bruno Henrique recuperó y habilitó a Giorgian De Arrascaeta, que quedó perfilado para definir, pero Gustavo Gómez apareció a tiempo para evitar el gol. Desde ese momento, el colombiano empezó a ganar protagonismo: lanzó un centro peligroso que el arquero no retuvo y que terminó en un remate de Jorginho bloqueado por un defensor, y poco después generó preocupación en el área rival con un cabezazo que no alcanzó a transformar en ocasión clara.
La resistencia de Palmeiras se mantuvo hasta el minuto 66, cuando la pelota quieta destrabó la final. Un balón servido por De Arrascaeta encontró a Danilo en el punto exacto del área. El brasileño anticipó a los centrales y conectó un cabezazo imposible para Carlos Miguel, desatando la celebración de la hinchada roja en Lima. Un minuto después quedó ratificado como el 1-0 definitivo.
Un campeón que hace historia… y también caja
Con este triunfo, Flamengo se consolida como el club brasileño con más títulos en la Copa Libertadores, alcanzando cuatro conquistas en total. A nivel económico, el premio por coronarse campeón fue de 24 millones de dólares, superando los 23 millones que Botafogo recibió en la edición anterior.


