En diálogo exclusivo con Extranoticias, Radio Tropical y Transmecar Radio, el representante a la Cámara, Germán Gómez, reiteró su compromiso con el proyecto de ley que busca transformar a la Universidad Autónoma del Caribe en una universidad pública. El congresista pidió de manera directa al presidente Gustavo Petro y al ministro de Educación, Daniel Rojas, que el Gobierno Nacional emita el mensaje de urgencia que permitiría acelerar la discusión y aprobación de la iniciativa.
Gómez reconoció que el país enfrenta un ambiente electoral que ralentiza los debates en el Congreso. “Sí tenemos esa incertidumbre, como ya todo el mundo en Colombia sabe, y nosotros los que estamos en la política, este ya es un año electoral… muy poco se avanza en los proyectos de ley”, señaló. También recordó que incluso temas como la jurisdicción llevan semanas sin ser aprobados, lo que evidencia la complejidad del momento legislativo.
Aun así, insistió en que el proyecto no puede quedar relegado, especialmente por la gravedad de la situación financiera y administrativa de la Universidad Autónoma. “Es urgente, urgente, porque la universidad, al menos en el día de hoy, es prácticamente insostenible”, afirmó. Para el representante, la crisis actual obliga a tomar decisiones de fondo que garanticen la supervivencia de la institución.
Durante la conversación, Gómez subrayó el valor histórico, académico y social que tiene la Universidad Autónoma para Barranquilla y toda la región Caribe. “La universidad autónoma es un patrimonio, no solo de los barranquilleros, sino de todos los caribeños… No podemos dejar morir una universidad que alberga estudiantes de todo el Caribe colombiano, incluso de otras regiones del país”, expresó. A su juicio, el panorama actual solo deja dos caminos: convertirla en una institución pública fortalecida o permitir que desaparezca.
El congresista también llamó la atención de la Bancada Caribe, a la que invitó a cerrar filas en torno al proyecto para “salvar a esa institución que ha formado a miles de profesionales durante décadas”. Para Gómez, es fundamental que los parlamentarios de la región asuman la defensa de una universidad que, según él, ya es visible nacionalmente por la magnitud de sus dificultades.
Por último, aseguró que percibe voluntad dentro del Gobierno para impulsar la iniciativa. “El gobierno colombiano, el Ministerio de Educación, no solo los congresistas están interesados… Le van a poner seguro mensaje de urgencia”, dijo. Añadió que, más allá del trámite formal, será clave el trabajo político —“el lobby”, como lo llamó— para conseguir el respaldo mayoritario de las diferentes bancadas y convertir la propuesta en una realidad antes de que el reloj legislativo se agote.


