Las medidas anunciadas por el Gobierno colombiano en la frontera con Venezuela se producen como respuesta directa a la crisis regional desatada tras los bombardeos ejecutados por Estados Unidos en territorio venezolano y el anuncio de la captura del presidente Nicolás Maduro, hechos que elevaron la tensión política y humanitaria en la región.
En este contexto, el ministro del Interior, Armando Benedetti, informó que el Ministerio del Interior liderará la instalación de un Puesto de Mando Unificado (PMU) en la ciudad de Cúcuta, con el objetivo de coordinar la respuesta institucional ante posibles impactos sociales, económicos y migratorios derivados de la situación en el vecino país.
Según explicó el funcionario en una publicación en la red social X, desde el PMU se adoptará y proyectará un decreto de declaratoria de estado de emergencia económica, social y ecológica, una medida preventiva orientada a garantizar la capacidad de reacción del Estado frente a eventuales escenarios de aumento en los flujos migratorios o necesidades humanitarias en la zona fronteriza.
El Puesto de Mando Unificado permitirá articular acciones de protección, prevención y asistencia humanitaria, dirigidas tanto a ciudadanos colombianos como a migrantes venezolanos y personas de otras nacionalidades que puedan ingresar al país como consecuencia de la escalada de tensión en Venezuela.
Entre las medidas previstas se encuentra el refuerzo de la atención en salud mediante la articulación con hospitales y centros médicos, así como la garantía del derecho a la educación, en coordinación con el Ministerio de Educación Nacional. También se contempla la protección integral de niños, niñas y adolescentes, con el acompañamiento del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).
Asimismo, el Gobierno anunció la atención y protección a personas de terceras nacionalidades, la revisión y fortalecimiento de los puestos fronterizos para garantizar condiciones adecuadas de seguridad y la habilitación de albergues temporales en Cúcuta y en otras ciudades del país, en caso de ser necesario.
Estas decisiones se suman a otras acciones adoptadas por el Ejecutivo, como el despliegue de la fuerza pública en la frontera colombo-venezolana y la activación de canales diplomáticos, mientras se mantiene el seguimiento permanente a la evolución de los acontecimientos en Venezuela y sus posibles repercusiones para Colombia.


