La diputada del Atlántico, Alejandra Moreno, se pronunció públicamente tras el fallo en segunda instancia del Consejo de Estado que anula su elección y ordena que otra persona asuma la curul en la Asamblea Departamental. Aunque la decisión ya fue adoptada por el alto tribunal, la corporada aclaró que aún no ha sido notificada oficialmente a la Asamblea y que, por tanto, continúa ejerciendo sus funciones mientras el fallo no quede ejecutoriado.
Moreno confirmó que existe una sentencia adversa, pero insistió en que el proceso no ha concluido. “Sí hay un fallo por parte del Consejo de Estado en segunda instancia que busca la nulidad de mi elección, pero que no está ejecutoriado en el momento. Continúo en plena capacidad de mis funciones legales como diputada del Departamento del Atlántico”, afirmó. Añadió que asumirá la defensa jurídica correspondiente y sostuvo que esta etapa representa apenas el comienzo de una nueva batalla legal. “Esto no es el final, es el principio”, dijo, al tiempo que aseguró haber enfrentado ataques y persecuciones desde la campaña.
En la entrevista, la diputada señaló que detrás del proceso existirían divisiones internas dentro del Pacto Histórico. A su juicio, las diferencias personales y los “egoísmos” han debilitado el proyecto político colectivo. “Hay unas diferencias, egoísmos, envidias que llevan a pensar no en el proyecto político, sino en acciones personales”, expresó, advirtiendo que este fenómeno no solo se presenta en el Atlántico, sino también a nivel nacional, afectando la cohesión del movimiento.
Frente a lo que popularmente se denomina “fuego amigo”, Moreno fue más allá y habló de “alianzas perversas” entre integrantes del mismo sector político y partidos tradicionales opositores. “Hay personas que dicen ser del Pacto Histórico y que hoy tienen alianzas con los opositores naturales del Pacto Histórico. El deseo de lograr sus propósitos personales, sus egos narcisistas, llevan a muchas personas a hacer alianzas externas”, manifestó. En ese sentido, defendió su permanencia en el cargo y aseguró que sigue activa en el control político y en iniciativas relacionadas con la protección de los derechos de las mujeres.
En el plano jurídico, explicó que aún existen recursos extraordinarios que pueden interponerse ante el Consejo de Estado. Según detalló, la discusión no solo compromete su nombre, sino la representación del movimiento en la Asamblea. “No es cierto que una persona seguida de la lista va a ocupar el espacio. Lo que plantea el Consejo de Estado es que toda la lista del Pacto Histórico tendría vicios de ilegalidad”, indicó, subrayando que, de mantenerse esa interpretación, la colectividad podría perder completamente su curul en la Duma departamental.
Finalmente, la diputada sostuvo que quienes promovieron la demanda podrían haber afectado los intereses de su propio sector político. “Sus enemigos se dispararon en el pie”, comentó el entrevistador, a lo que ella respondió: “Efectivamente, así ha sido”. Reiteró que las celebraciones anticipadas sobre un eventual reemplazo carecen de sustento, pues —según dijo— todavía falta un amplio análisis jurídico antes de que el proceso llegue a una conclusión definitiva.


