Aida Victoria Merlano Manzaneda fue condenada, en primera instancia, a siete años y cinco meses de prisión domiciliaria.
Así lo determinó un juez de conocimiento de Bogotá, luego de valorar las pruebas que rodearon la cinematográfica fuga, en 2019, de la excongresista prófuga Aida Merlano Rebolledo. Una vez superado el juicio se determinó que la joven influencer no solo sabía del escape, sino que también participó en la ejecución del mismo plan delictivo.
Hay que señalar que el pasado 6 de septiembre, se emitió fallo condenatorio contra la joven por haber ayudado a escapar a su madre, la excongresista Aida Merlano, desde el Centro Médico La Sabana. La joven indicó que la Fiscalía había solicitado 17 años de cárcel.
Esta decisión confirmó la teoría de la Fiscalía General de la Nación en contra de Merlano, que sugiere que actuó como pieza clave en el escape de su progenitora, ocurrido el primero de octubre de 2019, cuando asistía a una cita odontológica bajo permiso concedido por la guardia del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, INPEC.
Cabe recordar que Aida Merlano se encontraba cumpliendo una condena de 15 años de prisión en la cárcel de El Buen Pastor, en Bogotá, por la compra de votos en las elecciones de 2018.
La acusación contra Merlano dice lo siguiente: “Aída Victoria conocía del plan de fuga y con su conducta lesionó el bien jurídico de la eficaz impartición de justicia. En ese momento, la joven Aída Victoria también instrumentalizó a su hermano para cometer el delito de la fuga y lo usó para ingresar elementos para facilitar la fuga de Merlano”.
El juez consideró que los hijos de la excongresista prófuga “habrían ingresado los elementos indispensables para la fuga. Entre ellos la soga por la cual descendió del piso tercero del edificio y los guantes que para ello utilizó. Elementos que entraron al lugar en un maletín color negro”. El despacho aceptó la hipótesis de que los jóvenes escondieron el maletín en un baño del centro médico, que la excongresista Merlano luego tomaría para culminar el plan dentro del consultorio del odontólogo Javier Cely.
Sobre el odontólogo, consideró el despacho, que no tenía cómo saber que el hermano de Aida Merlano Manzaneda era menor de edad. Sumado a ello, tanto Merlano Manzaneda como Merlano Rebolledo fueron tajantes en mencionar que Cely no tuvo nada que ver con el plan de escape. Además, el expediente dejó claro que el odontólogo no tenía autoridad para elegir qué pacientes atender, dado que había sido contratado por otro odontólogo que sí tomaba decisiones allí dentro.
El abogado Miguel Ángel del Río, apoderado de Merlano, anunció que va a apelar el fallo.


