El ingeniero químico Orlando Gutiérrez señaló que la Triple A puede evitar que el agua que llega a las viviendas de los usuarios siga saliendo turbia trasladando la bocatoma del acueducto hacia el centro del río Magdalena y enfatizó que, si bien la solución es costosa, lo es más los problemas gástricos que está ocasionando el líquido color marrón en los habitantes de Barranquilla.
“La cantidad de quejas que se ha recibido por parte de los usuarios es innegable. Algo está pasando porque no es normal que el agua salga de ese color turbio”, dijo.
El experto señaló que el agua tiene dos colores. “El aparente es el color que tiene por solidos suspendidos y por el material disuelto en ella. Hay otro color que se llama el real, que es el que surge después de que a este se le retira esa cantidad de solidos mediante un filtro. El agua que nos está llegando puede tener los dos componentes: por sólido o por material disuelto o por sedimento”.
También indicó que la Triple A ha explicado que estos colores podían presentarse por materiales orgánicos o vegetales que están pasando a través de todo el proceso y que el proceso mismo no ha podido retener por lo que llega a las redes.
“Son fenómenos que la Triple A señala que se presenta periódicamente, lo que tiene asidero porque la velocidad del río Magdalena hace que se arrastre más el sedimento y que las ciénagas se llenen. Pero también al mismo tiempo tenemos que decir que son situaciones que se presentan periódicamente para los cuales debe existir un tipo de barrera tecnológicas que impida que se afecte la calidad del agua al final del proceso”, expresó el experto.
Con respecto a la solución del problema, el ingeniero químico señaló que: “Hay quienes indican que la solución es la reubicación de la bocatoma y en mi concepto también es acertado pues tenemos a unos 600 metros arriba una descarga que llega del municipio de Soledad y sus arroyos con su basura que se acumula. Esto influye en que el agua que está llegando a la bocatoma, pueda estar conteniendo parte de estos elementos que por la lluvia están siendo arrastrados hacia la margen del río Magdalena donde está ubicado la bocatoma del acueducto”.
Agregó que: “Mover la bocatoma sería parte de la solución ya sea colocarla en la zona media del río Magdalena o cerca del Puente Pumarejo, pero para eso se necesita realizar estudios hidrológicos para saber cuál es el mejor punto de ubicación”.
Indicó que la reubicación de la bocatoma es una de las salidas, pero hay otras salidas como el uso del ozono que puede ayudar mucho para evitar el cáncer, el mantenimiento permanente y de emergencia de los equipos y la utilización de filtros de última generación.


