Que vaina con la polarización que hasta los sentimientos del papa intantan ubicar en un espectro social, tratando de definirlo como de izquierda socialista, progresista, o de derecha capitalista irracional.
Vaya, y que forma tan simplista por parte de algunos para definir en otros su tendencia y personalidad, no solamente la del Papa; sino también la de quienes no comulgan con sus ideas en el contexto ideológico social.
En consecuencia, ahora a quien no está de acuerdo con determinada ideología ya es considerado por otros como “analfabeta funcional”.
Por supuesto que el analfabeta funcional es una persona incapaz de utilizar las habilidades de lectura, escritura y cálculo de manera efectiva en la vida cotidiana; quien para la interpretación y solución de problemas complejos, necesitaría además un determinado nivel de inteleigencia.
Todas las personas por naturaleza estamos dotados de un nivel determinado de inteligencia; pero es importante aclarar que, no todo inteligente es un intelectual, por lo que necesitaría determinados conocimientos para sobre alguna situación compleja poder con lujo de competencia adecuadamente razonar.
Un intelectual es una persona que se dedica al pensamiento crítico, la investigación y la reflexión sobre la naturaleza de la realidad de las cosas, especialmente las de la sociedad y las soluciones propuestas para sus problemas normalizar.
Pero la inteligencia del intelectual también puede tener un ingrediente emocional, que lo induce a comprender y manejar sus propias emociones y las de los demás, e influir para tomar posiciones creyéndose ser el poseedor de la única verdad.
También sería atrevido considerar como bruto a quien, ante determinadas situaciones tenga otro razonamiento particular; porque en cuestiones del conocimiento, la fortaleza de la posición está en la fuente de la información que, cada quien de manera consciente y convincente haya podido comprobar, para sus fundamentos con suficientes elementos de juicio saber sustentar.
Entonces dejémonos de vainas y como personas inteligentes y cultas procuremos respetar el concepto de los demás, cuyas fuentes tal vez pudieran tener mayor o mejor información que la creemos poseer para a otros ridiculizar.
Tampoco estoy de acuerdo con querer ahora normalizar el vocabulario soez conque las comunicaciones al estilo “medusa” los padres de la patria se tienden a lastimar, como mal ejemplo social para los problemas solucionar. Tal vez un curso avanzado en urbanidad de Carreño les sea necesario recomendar.
Es que del actual gobierno, con un presidente aparentemente ” polímata”, tal vez también se podría decir sin la intención de lastimar, que ha conformado un importante gabinete con individuos de buen nivel cultural, con gran volumen de conocimientos de orden ideológico y social, pero que en la práctica no han podido funcionar, por falta de conocimientos técnicos para los intringulis de la administración bien ejecutar, por lo que también podrían ser considerado entonces como un gabinete analfabetamente funcional, aunque, como en otros gobiernos indeseables, en asuntos de corrupción sí que, también y muy bien han sabido funcionar.
Por lo anterior es importante el diálogo sin predisposición tendenciosa, para respetuosa y armoniosamente consensuar, pensando en el interés general de la sociedad dentro del contexto institucional y constitucional, evitando acciones torpes, groseras o violentas, lo cual constituye mera brutalidad.
Entre otras cosas, Manuel Antonio Carreño en su MANUAL DE URBANIDAD Y BUENAS MANERAS, observa sobre el modo de conducirnos en sociedad:
“La conversación es el alma y el alimento de toda sociedad, por cuanto sin ella careceríamos del medio más pronto y eficaz de transmitir nuestras ideas, y de hacer más agradable y útil el trato con nuestros semejantes. Pero pensemos que, ella puede conducirnos en cada paso a situaciones difíciles y deslucidas, cuando no esté presidida por la dignidad y la discreción; y que no basta el deseo y la facilidad de nuestros pensamientos comunicar, para hacerlo de manera que nos atraigamos el aprecio y la consideración de las personas que se interesen y nos puedan escuchar”.
Ahora, si el propósito fundamental es la paz, la manera principal para poderla lograr, el papa León XIV, el 12 de mayo 2025 la acaba de recomendar:
“La paz comienza con cada uno de nosotros, con la forma en que miramos a los demás, escuchamos a los demás, hablamos de los demás; y en este sentido, la forma en que nos comunicamos tiene una importancia fundamental; debemos decir ‘no’ a la guerra de palabras y de imágenes, debemos rechazar el paradigma de la guerra”.
Por ahí tenemos que empezar.
Por
José R.Múnera N.


