El fútbol europeo y mundial se prepara para decir adiós a uno de los laterales más emblemáticos de las últimas décadas. Jordi Alba, a sus 36 años, ha decidido poner punto final a una carrera que lo vio brillar en lo más alto con el Barcelona, la selección española y, más recientemente, el Inter de Miami.
El anuncio llega al cierre de la actual temporada, justo cuando el conjunto estadounidense disputa los Playoffs de la MLS con la ilusión de conquistar su primer título liguero. Siguiendo los pasos de su amigo y excompañero Sergio Busquets, Alba deja el fútbol profesional tras 17 temporadas en la élite, marcadas por su velocidad, entrega y una conexión única con Lionel Messi, su inseparable socio en tantas noches de gloria culé.
La combinación entre ambos dejó una huella imborrable en el Barcelona: esas asistencias milimétricas de Alba desde la banda izquierda hacia el punto penal fueron la fórmula de decenas de goles que definieron una era dorada en el club.
En su palmarés figuran seis Ligas españolas, cinco Copas del Rey, cuatro Supercopas de España y una Champions League, además de la Eurocopa 2012 y la Liga de Naciones 2023 con la selección española, donde llegó a portar el brazalete de capitán.
Su etapa final en Estados Unidos también tuvo momentos destacados: levantó la Leagues Cup junto a Messi y Busquets, y un año después conquistó el Supporters’ Shield, antes de embarcarse en su último desafío: ganar la MLS.
Con más de 700 partidos profesionales y una carrera que comenzó en las inferiores del Barcelona, pasando por el Nàstic de Tarragona y el Valencia, Jordi Alba se despide dejando una huella profunda en el fútbol moderno. Su decisión, motivada por las lesiones y el deseo de dedicar más tiempo a su familia, marca el fin de una era.


