Junior de Barranquilla dio un golpe clave en los cuadrangulares semifinales al imponerse 2-1 sobre Atlético Nacional en el Estadio Metropolitano, resultado que lo deja parcialmente en la cima del Grupo A con 8 puntos y con una sensación de equipo decidido a llegar a la final.
El ambiente en el ‘Metro’ fue el marco ideal para un duelo que exigía actitud de partido grande. Desde el inicio, Junior salió con intensidad, presión alta y la energía propia de un plantel que entiende lo que está en juego. Sin embargo, Nacional no tardó en mostrar orden y fortaleza, equilibrando el desarrollo y obligando al local a redoblar esfuerzos.
Matheus Uribe y Marino Hinestroza fueron los futbolistas más influyentes del conjunto visitante durante el primer tiempo. Uribe lideró el control y la distribución del juego, mientras que Hinestroza incomodó a la defensa rojiblanca con su velocidad y desequilibrio constante. Ese crecimiento verdolaga terminó reflejándose en el marcador al minuto 42, cuando Dairon Asprilla conectó un cabezazo imposible para Mauro Silveira, quien ya había intervenido con varias atajadas determinantes.
Junior se marchó al descanso abajo por la mínima, pero volvió al campo con la determinación que ya había mostrado en la fecha 20 ante el mismo rival, cuando remontó para ganar 2-1. Esta vez la historia se repitió.
Los cambios fueron el punto de quiebre: Jesús Rivas, Joel Canchimbo, Tití Rodríguez y Teófilo Gutiérrez ingresaron en distintos momentos de la segunda mitad y todos aportaron para la remontada. El empate llegó al minuto 66, tras un centro preciso de José Enamorado —nuevamente el jugador más influyente en ataque— que Joel Canchimbo capitalizó con una definición certera ante David Ospina.
El Metropolitano volvió a explotar en el tiempo añadido. Al 90+1, Tití Rodríguez recibió un pase filtrado de Canchimbo y puso el 2-1. El grito de gol se detuvo unos segundos por la revisión del VAR, pero finalmente el árbitro ratificó la anotación, desatando la alegría en toda Barranquilla.
Con esta victoria, Junior confirma un excelente rendimiento en los cuadrangulares, superando pronósticos que lo ubicaban como el equipo más frágil del grupo. Ahora, el conjunto rojiblanco se prepara para enfrentar este jueves al América de Cali, duelo que podría acercarlo aún más al objetivo de disputar una nueva final del fútbol colombiano.


