En un duelo exigente desde la previa, el Junior de Barranquilla igualó 1-1 frente a Palmeiras en el estadio Jaime Morón de Cartagena, por la primera fecha de la fase de grupos de la Copa Conmebol Libertadores. El equipo dirigido por Alfredo Arias logró un punto importante ante uno de los rivales más fuertes del torneo, subcampeón de la última edición.
El conjunto tiburón sorprendió desde el planteamiento inicial. Arias apostó por una línea de cinco defensores, con tres centrales definidos: Daniel Rivera, Germán Peña y Lucas Monzón. Aunque la propuesta fue cuestionada por un sector de la hinchada por su aparente enfoque defensivo en condición de local, lo cierto es que durante gran parte del compromiso le permitió a Junior competir con orden y solidez.
En el arranque, el equipo barranquillero mostró carácter, intensidad y concentración. Con un Teófilo Gutiérrez activo y líder en el frente de ataque —a sus 40 años—, Junior logró imponer condiciones en los primeros minutos. El delantero no solo se movió por todo el frente ofensivo, sino que también se encargó de generar juego junto a Kevin Pérez, quien tuvo una destacada participación.
La recompensa llegó temprano. Al minuto 10, tras una falta dentro del área, el árbitro sancionó penal a favor del local. Teófilo asumió la responsabilidad y, con categoría, puso el 1-0 para desatar la ilusión en las tribunas del Jaime Morón.
Tras el gol, Palmeiras reaccionó y comenzó a adelantar sus líneas, buscando el empate. Sin embargo, Junior mantuvo el orden defensivo y logró sostener la ventaja durante el primer tiempo, incluso generando algunas aproximaciones que inquietaron al equipo brasileño.
Para la segunda mitad, el panorama cambió. Palmeiras salió con mayor intensidad, dominó la posesión del balón y empezó a generar múltiples ocasiones de peligro. La presión dio resultado al minuto 56, cuando Ramón Sosa aprovechó una desconcentración en la defensa rojiblanca. Un mal cálculo en un cabezazo y una salida imprecisa del arquero Mauro Silveira dejaron el balón servido para que el atacante definiera el 1-1.
A partir de ese momento, el partido se convirtió en un ejercicio de resistencia para Junior. El conjunto brasileño insistió constantemente, con el colombiano John Arias como uno de los jugadores más desequilibrantes del compromiso. Silveira respondió con atajadas claves, mientras que otros remates de media distancia pasaron muy cerca del arco tiburón.
Pese al dominio rival, Junior no renunció al ataque. Joel Canchimbo aportó velocidad por las bandas y generó dos oportunidades claras que pudieron inclinar la balanza a favor del local. No obstante, el marcador no se movió más.
El empate deja sensaciones positivas para el equipo barranquillero, que logró sumar su primer punto en un grupo complejo y ante un rival de peso, en un partido donde muchos anticipaban una clara superioridad del conjunto brasileño.
El próximo reto para Junior será ante Cerro Porteño, en Paraguay, el martes a las 5:00 p.m., en un nuevo desafío por la Copa Libertadores.


