Junior de Barranquilla consiguió una victoria de alto impacto en Bogotá tras imponerse 2-1 a Millonarios en el estadio Nemesio Camacho El Campín, un resultado que no se registraba desde el año 2017. Ocho años después, el equipo tiburón volvió a salir ganador de uno de los escenarios más complejos del fútbol colombiano, dejando una muestra de carácter y solidez colectiva.
Desde el primer minuto se notó un Junior distinto al que días atrás había caído 3-0 frente a Santa Fe en el mismo escenario. El equipo mostró mayor orden defensivo, mejor circulación de balón y una clara intención ofensiva, apoyada especialmente en la velocidad y desequilibrio de Joel Cantimbo, quien volvió a ser titular y fue uno de los jugadores más destacados del compromiso.
La gran novedad en la nómina inicial fue la inclusión por primera vez de Cristian Barrios como titular, quien respondió con una actuación destacada, participando activamente en la generación de juego y siendo clave en la jugada que abrió el marcador. Al minuto 27, una acción colectiva bien elaborada terminó en un centro raso de Jeison Suárez que Teófilo Gutiérrez capitalizó para poner en ventaja al conjunto rojiblanco.
Sin embargo, la alegría duró poco. Al minuto 38, Contreras aprovechó una desatención defensiva para igualar el marcador y devolverle la esperanza al conjunto capitalino. Cuando parecía que el primer tiempo terminaría en empate, Junior volvió a golpear. Jermein Peña se elevó tras un tiro de esquina ejecutado por Teófilo Gutiérrez y, con un certero cabezazo, anotó el 2-1 antes del descanso.
En la segunda mitad, Junior supo administrar la ventaja. El ingreso de jugadores como Luis Fernando Muriel, Juan David Ríos y otros relevos le dio mayor energía y equilibrio al equipo, que resistió los intentos de Millonarios, cuyo hombre más peligroso volvió a ser Carlos Darwin Quintero, como suele ocurrir en los duelos frente al cuadro barranquillero.
Con este triunfo, Junior no solo rompió una larga racha sin victorias en El Campín, sino que también envió un mensaje claro en el inicio de la temporada. A pesar de un arranque irregular, el equipo demuestra que, con la nómina que posee, está en capacidad de competir y ganar incluso en los terrenos más exigentes del país, sentando un precedente importante para lo que viene.


