La ESE Universitaria del Atlántico, UNA, creada en la administración anterior, ha sido un fracaso financiero.
Así lo señalaron los diputados del Atlántico y los dirigentes sindicales de la empresa.
Entre los hallazgos más destacados se encuentra un déficit que supera los 65 mil millones de pesos, incluyendo pérdidas de 17 mil millones de pesos en el año 2023. Además, se destaca que el recaudo acumulado hasta diciembre de 2023 solo alcanzó el 58% de las ventas, lo que ha llevado a cubrir solo el 40% de los costos, indicando una ineficiencia operativa al presentar costos y gastos superiores en comparación con las ventas.
“La deuda de más de $89.000 millones de pesos es alarmante. Es hora de tomar medidas concretas para mejorar la calidad de la atención en nuestros hospitales y priorizar la salud de nuestros atlanticenses”, dijo el diputado Harry Canedo
Cabe recordar que el sistema de salud en el Atlántico está conformado por una red hospitalaria que, en conjunto, se denomina Empresa Social del Estado (ESE) Universitaria del Atlántico. Según el diputado, el sistema adeuda más de 86 mil millones de pesos y eso podría desencadenar en un colapso.
“Este sistema está trabajando desfinanciado. Desde la creación no tuvieron en cuenta que había unos hospitales que no generaban realmente lo que debían generar y esto comenzaría a acarrear lo que hoy tenemos. El departamento del Atlántico arrastra deudas que superan los 86 mil millones de pesos y sigue creciendo, como digo yo, porque esto es una bola de nieve. Los productos que venden hoy nuestros hospitales, que pertenecen a esta red de servicio, no facturan lo que hoy tienen en deuda”, señaló Canedo.
Por su parte el diputado Alfredo Varela dijo que: “el modelo económico que se implementó con la ESE UNA no es sostenible. Hoy lo que estamos viendo es la centralización del servicio desde Barranquilla para todos los municipios del Atlántico buscando supuestamente reducir costos y gastos. Este modelo está perdiendo cada año 10 mil millones de pesos y las acreencias que tiene supera los 40 mil millones de pesos. El sistema no es sostenible y todo esto se va a convertir en un cúmulo de deudas que tendrán que pagar las familias del Atlántico con sus impuestos”.
La diputada Isabella Pulgar también se pronunció al señalar que: “hemos alzado la voz de protesta en repetidas ocasiones. Es un sistema que tiene poco tiempo de ser creado, pero hoy presenta unas deudas muy altas no solo con el personal que ha laborado sino con la empresa de energía Air-e. La ESE no está prestando el servicio adecuado en los hospitales que comprenden la UNA. Los habitantes del sur del Atlántico señalan que no se pueden enfermar porque tendrían que ser movilizados hasta Barranquilla para poder contar con un servicio oportuno y eficaz”.
Gonzalo Baute, también diputado del Atlántico dijo que: “Estamos preocupados, pero confiamos en que las cosas mejoren. El proceso de la UNA tuvo como enfoque un desempeño escalonado, es decir prestando servicio y facturando. Ese escenario, en los cuatro años del inicio de la UNA, que fue del año 2021 es el que se está esperado. A la fecha, hoy los ingresos de la UNA no son los mismos gastos en materia asistencial y administrativa, sin embargo, se busca llegar al punto de equilibrio durante el desempeño de este año”.
De igual forma, el diputado Carlos Rojano señaló que el panorama de la salud en el Atlántico “es, lamentablemente, bastante sombrío”. Indicó que la liquidación de los cuatro hospitales departamentales, que resultó en la creación de la ESE Universitaria UNA, se ha revelado como “un paso desacertado, generando más problemas que soluciones”.
“Hasta el 31 de diciembre de 2023, los compromisos financieros adquiridos por la UNA suman 151.685 millones de pesos, mientras que el recaudo es de apenas 92.487 millones de pesos, lo que cubre únicamente el 61 por ciento de los gastos comprometidos. Se prevé que las cifras de 2024 sean aún más críticas”, aseguró el integrante de la Duma departamental.
Agregó que, a nivel nacional, las Entidades Responsables de Pago (ERP) por venta de servicios de salud no cumplen con los tiempos normativos para saldar sus deudas, lo que afecta significativamente el flujo de caja de la UNA y aumenta tanto la edad de los pasivos como la cartera por cobrar, según sus indagaciones.
“El incremento del gasto en nómina, que ha superado el índice de precios al consumidor, es un factor clave del déficit operacional. Además, los contratos de asociación y prestación de servicios representan un alto porcentaje del déficit, beneficiando desproporcionadamente a las entidades privadas en detrimento de la institución pública”, manifestó Rojano.
Ante esta situación, el diputado Carlos Rojano compartió lo que, a su parecer, podrían ser las soluciones para superar el momento.
“Hay que disminuir los gastos y aumentar los ingresos. La liquidación de la UNA es una obligación, es de caballeros rectificar. La articulación de los hospitales debe quedar en manos de la Secretaría de Salud. Está colapsado el modelo de salud y la tendencia es la de agravarse la crisis, hay que pararla con una medida de choque, la liquidación de ese modelo”, expresó.
LO QUE DICE EL SINDICATO
Ángel Salas, directivo de la Junta Departamental en el Atlántico de la Asociación Nacional Sindical de Trabajadores y Servidores Públicos de la Salud, Seguridad Social Integral y Servicios Complementarios de Colombia (Anthoc) señaló que la grave situación financiera de la ESE UNA del Atlántico no se puede esconder y que lo peor es que ni el gobernador Eduardo Verano De la Rosa ni el secretario de Salud Departamental ni el gerente de la empresa han presentado alguna propuesta para salvarla.
“La situación financiera de la ESE es crítica y no se puede esconder. Cuando se montó el modelo era porque la red pública tenía un déficit de 200 mil millones de pesos y solo había recursos por 80 mil millones, por lo que estaba ad portas de la intervención de la Supersalud”, dijo el dirigente sindical.
Agregó que: “Eso conllevó a que la exgobernadora Elsa Noguera hiciera varias propuestas. Nosotros le dijimos que los trabajadores de planta se mantuvieran allí. Con la llegada de Eduardo Verano, él hace un acuerdo con la casa Char que conlleva a que él entregue la Secretaría de Salud y la ESE con la intención de privatizarla. Ahora la intención es llevarse una parte de la ESE para el distrito. Los trabajadores creemos que profundizaron la crisis para llevarse la UNA a la red del Distrito. El gobernador no tiene ninguna propuesta porque no hay dinero”.
Sobre las soluciones, Ángel Salas señaló que: “Si van a volverlo como antes necesitan dinero y si buscan un operador privado también necesitan dinero. El Gobierno nacional no va a dar los recursos porque no participaron en la liquidación del Cari. La salida es que el servicio se deteriore hasta que toque liquidar a la empresa”.

