En entrevista exclusiva con Extranoticias, Radio Tropical y Transmecar Radio, el precandidato presidencial Héctor Olimpo Espinosa expuso las razones que lo llevaron a apartarse de Fuerza de las Regiones, una coalición que —según relató— terminó fracturándose por incumplimientos internos, cambios en las reglas y decisiones unilaterales que desdibujaron el proyecto original. Espinosa asegura que su salida no fue producto de un hecho puntual, sino del deterioro progresivo de los acuerdos.
El exgobernador explicó que la estructura de la coalición fue concebida para garantizar equilibrios territoriales. En sus palabras, “esa fue una mesa que construimos sobre cuatro patas: una en el Caribe, una en Antioquia, una en los Llanos y una en Santander. Y al caerse una pata, ya saben lo que pasa con la mesa”. Para él, la crisis no solo fue política sino también conceptual, porque debilitó la visión regionalista que —dice— siempre ha defendido.
En la entrevista, Espinosa insistió en que su causa está centrada en fortalecer las autonomías regionales y en romper el modelo excesivamente centralista del país. “Nosotros tenemos una causa que es la causa de las autonomías regionales… Hoy el gobierno central nos trata como si fuéramos un menor de edad al que hay que pedirle permiso para todo”, afirmó. También cuestionó la concentración del poder político y económico en el centro del país, asegurando que esto ha generado una brecha profunda entre regiones.
El precandidato describió esa desigualdad como la existencia de “dos naciones dentro de una nación”. Según explicó, “26 millones de colombianos viven en el Caribe, en el Pacífico, en la Orinoquía y en Norte de Santander, y 26 millones en los 10 departamentos del centro, que tienen mejores oportunidades, mejor salud, mejor educación, más empleo”. Espinosa sostuvo que esta desigualdad estructural es la esencia de su lucha política y reiteró que seguirá defendiendo esa causa independientemente de las fracturas internas que haya dejado la coalición.
Frente a los conflictos dentro de Fuerza de las Regiones, Espinosa aseguró que hubo incumplimiento de compromisos previamente pactados. “No me gusta el maltrato ni la exclusión, ni la practico ni la acepto, mucho menos la intimidación”, señaló. Recordó que el acuerdo establecía cuatro precandidatos, cuatro mil encuestas en noviembre y una serie de eventos regionales que —según él— solo cumplió su equipo. También cuestionó la ausencia de claridad sobre la consulta en la que participarían. “¿Cómo así que yo presento a mi gente del Caribe y tú no me presentas a tu gente de Antioquia? ¿Cómo así que ahora ya no vas a hacer la encuesta si eso fue lo pactado?”, dijo.
Espinosa afirmó que la estructura de las encuestas internas también se alteró. “Cuando salíamos solo nosotros cuatro, obviamente Aníbal ganaba por el tamaño de Antioquia. Pero cuando nos metían con los otros veinte candidatos de Colombia había un empate”, explicó. A su juicio, ese equilibrio generó nerviosismo dentro de la coalición y abrió la puerta a maniobras internas para evitar la encuesta, lo que —según él— buscaba “legalizar una candidatura” con la que no estaba de acuerdo.
Finalmente, Espinosa reiteró que su distanciamiento no responde a intereses personales sino a la defensa de una visión regionalista que considera fundamental para el país. “Quiero defender esa causa ahora”, concluyó. Aseguró que, aunque espera que los problemas internos puedan resolverse en algún momento, su prioridad sigue siendo impulsar un modelo de país donde las decisiones no dependan exclusivamente del centro, sino que reflejen las necesidades reales de las regiones.


