El próximo 7 de mayo de 2025, el cónclave en la Capilla Sixtina reunirá a más de 100 cardenales electores para elegir al sucesor del papa Francisco.
Entre los nombres que resuenan con fuerza se encuentra el del cardenal filipino Luis Antonio Tagle, apodado el “Francisco Asiático” por su estilo pastoral cercano y su compromiso con los marginados.
Nacido el 21 de junio de 1957 en Manila, Tagle proviene de una familia católica, con un padre de etnia tagala y una madre de origen chino.
Ordenado sacerdote en 1982, obtuvo su doctorado en teología en la Universidad Católica de América, enfocándose en la colegialidad episcopal desde el Concilio Vaticano II.
Su trayectoria pastoral incluye roles como obispo de Imus y arzobispo de Manila, donde destacó por su humildad y cercanía con los fieles. En 2012, fue creado cardenal por el papa Benedicto XVI.
Afinidad con el legado de Francisco
Tagle comparte con el papa Francisco una visión progresista de la Iglesia, abogando por una actitud más comprensiva hacia los católicos divorciados y vueltos a casar, y promoviendo un enfoque pastoral más inclusivo.
Su compromiso con los pobres y migrantes, así como su estilo de vida sencillo, reflejan la filosofía de “una Iglesia pobre para los pobres” defendida por Francisco.
Experiencia en la Curia y desafíos recientes
En 2019, Francisco lo nombró prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, acercándolo al corazón del Vaticano y fortaleciendo su perfil internacional.
Sin embargo, su gestión en Caritas Internationalis enfrentó críticas por problemas internos, aunque no se le ha vinculado directamente con las acciones que provocaron cambios en la cúpula directiva en 2022.
Con 67 años, Tagle representa una combinación de juventud relativa, experiencia pastoral y visión global.
Su fluidez en inglés e italiano, junto con su conocimiento de la cultura asiática y su sensibilidad hacia los desafíos contemporáneos de la Iglesia, lo posicionan como un candidato fuerte para liderar la Iglesia Católica en una era de cambios y desafíos globales.
A medida que se acerca el cónclave, la figura de Luis Antonio Tagle emerge como una opción que podría continuar y profundizar el legado del papa Francisco, adaptándolo a las realidades del siglo XXI.


