El mundo se despide de María Branyas, la mujer que desafió el tiempo y se convirtió en un símbolo de longevidad. Conocida cariñosamente como la “Super abuela catalana” en redes sociales, Branyas falleció a los 117 años mientras dormía, tal como siempre lo deseó, según informó su familia el martes.
Nacida en San Francisco el 4 de marzo de 1907, María Branyas regresó a España siendo niña, donde vivió hasta sus últimos días en una residencia de ancianos en Olot, Cataluña. Su cuenta en la red social X, que llevaba la icónica descripción “Soy vieja, muy vieja, pero no idiota”, se convirtió en un fenómeno viral, compartiendo sabiduría y humor con sus miles de seguidores.
El Gerontology Research Group la había reconocido como la persona más anciana del mundo tras la muerte de la monja francesa Lucile Randon el año pasado. Su partida deja un legado imborrable y un ejemplo de vida que resonará por generaciones.
Ahora, el título de la persona más anciana del mundo pasa al japonés Tomiko Itooka, de 116 años. Pero el recuerdo de María Branyas, la “Super abuela catalana”, perdurará en la memoria colectiva y en el corazón de quienes la seguían en su inspiradora cuenta de X.


