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El alcalde de Soledad, Rodolfo Ucrós, se comprometió a no permitir que la balanza de la concesión del acueducto se incline hacia algún lado favoreciendo a alguna empresa y enfatizó que el proceso será transparente.
También advirtió que el trámite tendrá una interventoría con dientes para defender los intereses del municipio.
“termina un contrato de concesión y hay dos opciones: o se prorroga el contrato con la Triple A o se inicia un nuevo proceso licitatorio. Faltando 4 meses para que finalizara el año pasado, presentamos un proyecto de acuerdo en el cual se contemplan esas dos posibilidades: una prorroga temporal y una prorroga definitiva con la empresa Triple A. El concejo concedió una prorroga por diez meses y son los que están corriendo”, explicó el mandatario Soledeño.
Agregó que: “Me tocaba solicitar nuevamente las autorizaciones al Concejo para abrir un proceso licitatorio y eso es lo que hemos hecho. El Concejo Municipal me concedió facultades temporales las cuales están corriendo”.
“Yo presenté al Concejo de Soledad el proyecto de acuerdo solicitándole las autorizaciones en donde todas las empresas se sientan con capacidad de atender un mercado como el de Soledad, en materia de acueducto y alcantarillado y tengan la posibilidad de hacerlo entre ellos el actual operador, es decir la Triple A. Yo no tenía ninguna otra alternativa para abrir ese proceso licitatorio siempre y cuando el Concejo me las otorgue y están estudiando el tema y estoy a la espera de que eso suceda a la mayor brevedad posible para avanzar en ese proceso”.
Sobe la balanza a favor de algún operador, el alcalde Rodolfo Ucrós la negó. “Aquí no hay ninguna balanza para alguno u otro lado. El alcalde hizo lo que tenía que hacer. Lo que queremos con el operador ya sea con la Triple A o con otro, es que tengamos nuestra propia planta de tratamiento. Tenemos cerca de 10 kilómetros de ribera, somos un municipio densamente poblado, geográficamente no muy extenso por lo que la distribución del agua es relativamente fácil y no contamos con una planta de tratamiento propia y la necesitamos. Es un imperativo”


