La Federación Nacional de Comerciantes (FENALCO) fijó su posición frente al incremento del salario mínimo para 2026 decretado por el Gobierno nacional, dejando claro que su postura no obedece a una oposición al ingreso de los trabajadores, sino a las condiciones bajo las cuales se tomó la decisión y a los posibles efectos que, según el gremio, tendría sobre la economía del país.
De acuerdo con el pronunciamiento, FENALCO sostiene que el proceso de concertación salarial no se desarrolló como un verdadero espacio de discusión técnica y tripartita. A su juicio, desde el inicio de las conversaciones ya existía una decisión anticipada, sin que se valoraran de manera suficiente variables como la productividad, el comportamiento de la economía y la realidad de los sectores productivos.
El gremio calificó el incremento como desproporcionado frente al contexto económico actual y señaló una contradicción entre el aumento decretado y las alertas del propio Gobierno sobre una situación económica compleja. En ese sentido, advirtió que un ajuste de esta magnitud podría afectar directamente al empleo formal, especialmente en las micro, pequeñas y medianas empresas, que representan la mayor parte del tejido empresarial del país.
FENALCO también alertó que el alza del salario mínimo podría generar un efecto inflacionario al estar indexados a este indicador numerosos bienes, servicios, tarifas y contratos. Según el gremio, aunque el aumento crea una percepción de mayor ingreso nominal para los trabajadores, en la práctica podría derivar en un incremento generalizado del costo de vida y en una pérdida del poder adquisitivo, particularmente en los hogares más vulnerables.
En su análisis, la federación señaló que el impacto para los empleadores sería significativo, al asumir mayores costos salariales, parafiscales y prestacionales por cada trabajador. Asimismo, advirtió que el incremento presionaría el gasto público, elevaría la nómina estatal y reduciría el margen de maniobra del Banco de la República en materia de tasas de interés, con posibles efectos sobre la inversión, el crédito y el crecimiento económico.
Finalmente, FENALCO reiteró que su posición no busca deslegitimar la necesidad de mejorar los ingresos de los trabajadores, sino llamar la atención sobre las consecuencias de adoptar decisiones sin un sustento técnico sólido y sin una concertación real. El gremio insistió en que medidas de este tipo, si no se acompañan de políticas que impulsen la productividad y el empleo, podrían traducirse en mayor informalidad, cierre de empresas y pérdida de puestos de trabajo en el mediano plazo.


