La crisis institucional en la Universidad del Atlántico sigue sin resolverse. Tras días de tensiones por la elección de Leyton Barrios como nuevo rector, el pasado lunes, el panorama en el alma máter continúa marcado por el descontento y la incertidumbre.
Este jueves, ocho de las diez facultades de la institución ratificaron la orden de paro indefinido, en señal de rechazo al proceso de designación del rector y en exigencia de claridad por parte del Ministerio de Educación. Los docentes, además, anunciaron que se declaran en asamblea permanente hasta tanto la cartera educativa se pronuncie sobre el cumplimiento de los requisitos académicos del recién elegido directivo.
La elección de Barrios ha estado rodeada de controversias desde el inicio. Sectores estudiantiles, docentes y miembros del Consejo Superior han cuestionado el papel del Comité de Credenciales en la verificación de las hojas de vida de los aspirantes, alegando presuntas irregularidades que, según ellos, comprometen la legitimidad del proceso.
Mientras tanto, las actividades académicas permanecen suspendidas en la mayoría de las facultades, afectando a miles de estudiantes que aún no saben cuándo podrán retomar clases. Las directivas no han emitido un comunicado oficial sobre las medidas adoptadas por los profesores.
La comunidad universitaria espera que el Ministerio de Educación intervenga para dar claridad a un proceso que, por ahora, mantiene en vilo el funcionamiento de la principal universidad pública del Atlántico.


