A 26 asciende el número de policías víctimas del Clan del Golfo.
Esta vez el hecho fue perpetrado contra la Fuerza Pública en la
mañana de este martes.
El insuceso ocurrió en Tibú, Norte de Santander, cuando una
patrulla de la subestación de la petrolera se trasladaba en zona
rural del municipio y recibió un ataque por parte de un
francotirador. Uno de los proyectiles impactó a un uniformado,
quitándole la vida.
El uniformado fallecido fue identificado como James Antonio
Morales, de 33 años, oriundo de Leticia. A pesar de que el
patrullero tenía chaleco antibalas, el proyectil logró impactarlo.
De otra parte, el Comando de la Policía Nacional en Sucre a cargo
del coronel Carlos Andrés Correa Rodríguez informó que tras el
crimen del patrullero Diego Felipe Ruiz Rincón fueron
“neutralizados tres presuntos delincuentes que habrían cometido el
hecho” a las 5:15 de esta tarde.
Aunque no dieron a conocer las identidades, se supo que entre los
fallecidos están dos hermanos que residen en la Urbanización Villa
Karen y uno más en el sector de la plaza del corregimiento de
Chochó, en Sincelejo.
El coronel Correa Rodríguez indicó que las circunstancias alrededor
de la materialización del hecho criminal son materia de
investigación, y confirmó que este uniformado llevaba poco tiempo
en comisión de servicios en Sampués y estaba adscrito al Modelo
Nacional de Vigilancia Comunitaria por Cuadrantes.
El oficial le recordó a la ciudadanía que la institución está dispuesta
el pago de recompensas por informaciones que permitan “la
captura de los delincuentes que están atentando contra la
población civil y su fuerza pública”.


