En una alocución dirigida al país este martes 14 de enero, el presidente de la República, Gustavo Petro, salió al paso de las críticas generadas por el incremento del salario mínimo y defendió las decisiones económicas adoptadas por su Gobierno, especialmente frente a los señalamientos que vinculan el aumento salarial con el comportamiento de la inflación.
Durante su intervención, el jefe de Estado cuestionó a los sectores que aseguran que el ajuste del salario mínimo impacta negativamente el costo de vida y sostuvo que este tipo de argumentos buscan dividir a la población trabajadora. “Han atacado el salario mínimo vital porque dicen que hace subir los precios. Así intentan enfrentar a pobres con pobres para que los trabajadores sigan ganando mal. Voy a demostrar cómo las cifras actuales dicen todo lo contrario”, afirmó el mandatario.
Petro insistió en que los indicadores económicos actuales no respaldan la tesis de que el incremento salarial provoque un desbordamiento de los precios y reiteró que su administración mantendrá una política orientada a proteger el poder adquisitivo de los trabajadores.
En ese mismo sentido, el presidente recordó los ajustes realizados al salario mínimo a lo largo de su mandato, antes del incremento decretado para 2026. “He subido el salario desde que inició mi Gobierno el 18%”, señaló.
El mandatario también reiteró que las críticas hacia el salario mínimo obedecen, según él, a una narrativa que no corresponde con la realidad económica del país. “Han atacado el salario vital”, dijo, y añadió: “Esa crítica es falsa, la que se hace permanentemente”.
De acuerdo con Petro, las decisiones adoptadas por su Gobierno han contribuido a una reducción de la inflación y defendió, además, el decreto de emergencia económica, asegurando que sus efectos no han sido los que algunos sectores anticipaban. “El decreto, con 15 días de experiencia, demuestra que la crítica hecha sobre que iba a disparar los precios no se demuestra”, sostuvo.
Finalmente, el presidente destacó que la reciente conversación sostenida con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tuvo efectos positivos en el manejo de la deuda externa del país, pese a los cuestionamientos que ha recibido por el nivel de endeudamiento.


