“Nuestra economía local se mueve esencialmente gracias al aporte de los miles de pequeños y micro empresarios que día a día se la juegan por el desarrollo económico del departamento”.
El anterior análisis lo hizo la secretaria de la mujer del Atlántico, María Lourdes Dávila, en el acto de rendición de cuentas de la Superintendencia Solidaria que se realizó en la Plaza de la Paz.
La funcionaria afirmó que es fundamental entonces que se focalicen esfuerzos para fortalecer además de las grandes y medianas empresas, a los pequeños y mico -empresarios, promoviendo la asociatividad y la productividad de la base social y de la economía popular en el departamento, es decir, a ese 97% de empresas formales incluso a los no formalizados. “A ellos hay que llegar con oferta Estatal y con inclusión financiera”, enfatizó.
Agregó que “Uno de los puntos principales de la agenda del reciente G-20 2024 en Brasil, fue la alianza contra la pobreza. Las principales potencias cada vez se están poniendo más de acuerdo en priorizar la idea de “solidaridad” en la economía, esas ideas se materializan en la lucha contra la pobreza y el hambre”.
Indicó que en un mundo donde la desigualdad económica y la degradación ambiental son problemas cada vez más graves, la economía solidaria ofrece una alternativa prometedora al plantear un enfoque ontológico de que la economía debe servir a las personas y al planeta, es decir, fortalecer lo social y combatir el cambio climático.
También señaló que la incidencia de la pobreza monetaria en el Atlántico se redujo considerablemente al pasar de 37,7% a 29,2% en 2023. “Mejoramos, pero falta mucho por hacer, mucho por trabajar hacia el pequeño y micro comerciante y empresario, eso significa fortalecer la economía solidaria y popular”, anotó.
“La volatilidad de la economía se refleja, por ejemplo, en que de acuerdo a datos recientes de Fedesarrollo los principales departamentos del país que más aportan al PIB han tenido un crecimiento moderado de su “Actividad Económica” en el primer trimestre de 2024. En el caso del Atlántico fue de 0,3 por ciento.


