Una polémica ha surgido al interior de la Universidad del Atlántico tras conocerse un estudio que propone replantear la estructura académica del Alma Mater.
El decano de la facultad de Ciencias Humanas, Luis Alfonso Alarcón, y los coordinadores de dicha facultad que firman un comunicado, se declararon sorprendidos con las propuestas que fueron planteadas por una empresa consultora.
En dicho comunicado de prensa, el equipo de la Dirección Académica de la Facultad de Ciencias Humanas señala que “la organización y modificación de la estructura orgánica de nuestra universidad en torno a la propuesta de proyecto de acuerdo del Consejo Superior “Por el cual se adopta la estructura orgánica de la Universidad del Atlántico” genera en el conjunto de los profesores y estudiantes una altísima preocupación”.
Agrega que: “La propuesta se enmarca en una fuerte tendencia deshumanizante, al mismo tiempo que ataca la esencia del quehacer profesionalizante de toda Universidad: las humanidades como núcleo central de su proceso formativo. Esta propuesta adolece de una estructura que le otorgue validez desde los presupuestos del pensamiento y el carácter del deber ser y razón de una Universidad”.
Los puntos álgidos que señala el mencionado equipo son los siguientes:
El primero es que la estructura orgánica propuesta no está en consonancia con las disposiciones globales emanadas por la Unesco y adoptadas por Colombia.
El segundo punto álgido señala que “el incumplimiento de estos procesos de normalización exigidos por los parámetros de las clasificaciones internacionales coloca en alto riesgo los procesos de homologación y convenios internacionales. Es un despropósito cambiar los campos de ciencias puesto que no se podrían homologar a nivel internacional nuestros procesos académicos”.
La tercera observación se expresa de la siguiente manera: “El cambio de las áreas del conocimiento haría prácticamente imposible la clasificación de nuestros grupos de investigación y de las revistas indexadas puesto que estas se encuentran en sinergia académica con programas educativos, los cuales al ser movilizados, deberán ingresar a nuevos campos de conocimiento donde no cumplirían los indicadores exigidos por Minciencias”.
La cuarta observación se señala de la siguiente forma: “La exposición de motivos de este proyecto adolece de una fundamentación investigativa y un estudio curricular, se incluye, por ejemplo, categorías como modernización administrativa sinónimos de cambio de la estructura organizacional de la universidad. El proyecto no presenta indicadores técnicos, tampoco una proyección económica de esos indicadores y no plantea cuál es el ahorro que justifica el despropósito de fusionar programas y desaparecer facultades. Financieramente no se justifica la creación desproporcionada de departamentos dentro de la Universidad contenidos en esta propuesta.
Y la última observación es la siguiente: “Consideramos que la modernización administrativa implica sistematización, simplificación y horizontalización de procesos académico para crear sinergias entre lo académico y lo administrativo, porque no es un asunto de fusiones y eliminaciones”
Por último, el mencionado equipo directivo de la Universidad del Atlántico invita a la apertura de un debate académico sobre la Universidad, centrado en el cumplimiento de sus declaraciones misionales y proyectada hacia la materialización de su visión.


