Dos integrantes del Comité de Patrimonio del Carnaval de Barranquilla renunciaron a esta instancia de decisión por el desorden que observaron en los desfiles realizados en la Vía 40. Se trata de Carlos Sojo y Hernán Pernett. El comité lo integran ocho personas.
Carlos Sojo, quien es una de las personas con mayor formación en las fiestas carnavaleras y quien se ha dedicado a impulsar los grupos folclóricos, es una de las fuentes de consulta permanente.
“El Comité de Patrimonio se creó en la empresa Carnaval S.A.S. para defender el patrimonio. Aquí hay un problema y es que decimos con orgullo que somos un patrimonio de la humanidad cuando esa no es la razón. Fuimos declarados patrimonio porque teníamos unas amenazas de que el Carnaval de Barranquilla desapareciera. Una de esas amenazas es la excesiva comercialización y eso hemos venido cayendo después de veinte años, es decir el título nos lo dan porque tenemos problemas y seguimos cayendo en lo mismo”, dijo el experto.
Agregó que: “Todas las fallas de organización que se presentaron en La Guacherna, lo advertí dos días antes y las de la Batalla de Flores también lo advertí un día antes y me contestaban que no me preocupara porque todo estaba bajo control. A las 5 de la tarde todavía no habíamos salido de la Batalla de Flores pese a que había citado a mi gente a la una de la tarde, por eso en pleno desfile renuncié porque uno no puede estar de payaso o de bobo útil. En la noche, me enteré que Hernán Pernett, director de la cumbiamba Cípote Garabato también renunció. Uno espera que los otros miembros del Comité tengan la entereza de renunciar, pero más nadie lo ha hecho”.
Carlos Sojo reveló que cuando se trata de tomar decisiones de poco peso administrativo, convocan el comité, pero cuando son decisiones de peso mayor, lo define el resto de integrantes enquistados. “Yo lo que veo es que en el comité hay un grupo enquistado hace rato. En la empresa organizadora del Carnaval de Barranquilla pueden poner el mejor gerente del mundo, pero mientras estén los que participan en el Comité de Patrimonio no va a pasar nada. Es necesario refundar el mercadeo del Carnaval, los eventos y todo. Llegó el tiempo de apretar y modificar todo en los Carnavales. Los grupos folclóricos también tienen que cambiar el chip y el desfile más difícil de manejar es el de Tradición porque los grupos llegan tarde, no cumplen horario. Y uno no puede iniciar el desfile con ocho grupos. Mínimo se requieren veinte”, dijo Sojo.
Para el conocedor del Carnaval, hay otro problema por resolver. “Un patrocinador compra una carroza y su comitiva la conforman 300 personas. Algunas personas dicen que esas empresas venden los cupos, pero uno no sabe ni tiene pruebas. Todo el mundo tiene derecho a participar en los desfiles, pero que ensayen y le den prelación a los grupos folclóricos tradicionales”


