Cada 19 de marzo se celebra el Día del Hombre en varios países, incluida Colombia. Sin embargo, a diferencia del Día de la Mujer, que genera una gran movilización social y comercial, la conmemoración masculina pasa casi desapercibida. Mientras algunas personas desconocen por completo su existencia, otras lo ven como una fecha irrelevante o innecesaria. Pero, ¿por qué el Día del Hombre es tan olvidado?
Una de las principales razones radica en el origen de la celebración. En países como Colombia, el Día del Hombre se instauró para coincidir con la festividad de San José, una fecha religiosa que conmemora la figura paterna del esposo de la Virgen María. Esta vinculación con la religión ha hecho que su impacto sea menor, en comparación con el Día Internacional del Hombre, que se celebra el 19 de noviembre con un enfoque en la salud masculina, la igualdad de género y la lucha contra la discriminación de los hombres.
La frase “más ignorado que el día del hombre” dicha por el narrador colombiano Eduardo Luís, cada vez que tiene la oportunidad, no es mencionada en vano, es el reflejo del concepto que se tiene acerca esta celebración la cual suele ser desapercibida, pero a la vez muy comentada pero no precisamente por ser recordada por las personas.

Otro factor importante es la falta de respaldo social y comercial. Mientras que el Día de la Mujer es promovido por campañas publicitarias, eventos empresariales y actividades institucionales, el Día del Hombre no cuenta con la misma visibilidad. Las marcas no lo ven como una oportunidad de mercado rentable y, por ende, no hay grandes campañas que lo posicionen en la mente de las personas.
Además, existe una percepción de que los hombres no necesitan una fecha especial para ser reconocidos, ya que históricamente han ocupado posiciones de poder y privilegio. En contraste, el Día de la Mujer tiene una connotación de lucha por derechos y equidad, lo que le otorga una relevancia social y política mucho mayor. La falta de un mensaje claro sobre la importancia del Día del Hombre contribuye a que pase desapercibido.
También influye la cultura y las expectativas de género. En muchas sociedades, aún persiste la idea de que los hombres deben ser autosuficientes y no necesitan reconocimiento o celebraciones. Esta visión refuerza la indiferencia hacia la fecha, incluso entre los propios hombres, quienes no suelen reclamar su importancia ni exigir una mayor difusión.
A pesar de todo, el Día del Hombre podría tener un papel más relevante si se promoviera como una oportunidad para reflexionar sobre los desafíos que enfrentan los hombres en la sociedad actual, como la salud mental, la prevención del suicidio y la presión de los estereotipos de masculinidad. Sin un esfuerzo consciente por darle más visibilidad, seguirá siendo una fecha olvidada en el calendario.

