En medio de cuestionamientos y debates internos, el rector encargado de la Universidad del Atlántico, Rafael Castillo Pacheco, anunció que evalúa la contratación de una auditoría forense para determinar con precisión el estado financiero, administrativo y académico de la institución.
La declaración se dio luego de que el directivo publicara un mensaje en la red social X en el que planteó la necesidad de realizar un diagnóstico profundo. En entrevista exclusiva con Extra noticias explicó los alcances de su propuesta y respondió a las críticas que han surgido tras su llegada al cargo.
Castillo Pacheco aclaró que su intención no es “mirar por el espejo retrovisor”, sino organizar la universidad a partir de un análisis técnico que permita tomar decisiones con mayor claridad.
“Mi tarea no es tener espejos retrovisores ni mucho menos. He comenzado a trabajar con lo que estaba, con las ideas y proyectos ya aprobados, y también con iniciativas del nuevo equipo que me acompaña. En ese horizonte, creo que vale la pena que la universidad, a esta altura, organice y ordene. Partir de un diagnóstico claro me parecería un buen principio”, señaló.
Desconfianza de finanzas entregadas
Frente a si recibió o no un corte de cuentas detallado al asumir el cargo, el rector explicó que su llegada se dio en medio de un proceso que calificó como “traumático y complejo”, marcado por una parálisis institucional.
“En las condiciones en que llegamos, la universidad estaba prácticamente detenida. No teníamos a los funcionarios plenamente trabajando, había restricciones incluso a nivel informático. Lo primero era garantizar la reactivación del servicio educativo”, manifestó.
Indicó que la prioridad en los primeros 60 días fue restablecer el funcionamiento de una institución con cerca de 25 mil estudiantes, 1.500 profesores y casi mil personas entre contratistas y servidores públicos. Solo después de estabilizar las actividades académicas comenzaron a concentrarse en los asuntos financieros y administrativos.
En ese contexto, sostuvo que una auditoría forense permitiría contar con un estudio “sesudo” sobre el estado actual de los procesos financieros, académicos e investigativos.
“No es cierto que nos entregaron una universidad de alto nivel”
Durante la entrevista, el rector rechazó versiones según las cuales recibió una institución “potente” y con procesos consolidados.
“No es cierto que nos entregaron una universidad de alto nivel, de primer mundo, con procesos expeditos y altamente eficientes. Hay muchos alardes sobre lo que se hizo, pero esa universidad que nos quieren vender como ideal todavía está a muchos pasos de convertirse en una de las mejores del Caribe, para no decir del país”, afirmó.
Castillo Pacheco sostuvo que su administración busca dejar atrás una universidad marcada por la confrontación interna. “Queremos superar esa universidad punzante, de odio, de rivalidades. Los desacuerdos son buenos, pero no la pugnacidad permanente”, agregó.
“hay opositores que buscan promover la desinformación”
El rector también se refirió a las críticas que ha recibido, especialmente por algunos nombramientos en su equipo de trabajo, los cuales —según detractores— tendrían motivaciones políticas.
“Hay muchas críticas infundadas que no hacen sino enturbiar el proceso. Se están haciendo valoraciones absolutamente falsas. Toda la gente piensa que uno actúa con cálculo político, pero he llamado a personas que ni siquiera han hecho lobby para entrar a los cargos”, aseguró.
Explicó que una de las decisiones adoptadas fue vincular a la planta administrativa a 15 personas que durante años estuvieron bajo contratos de prestación de servicios, algunos con más de 15 y hasta 18 años de antigüedad.
“¿Cómo voy a tener 25 cargos vacantes en la planta y contratistas que llevan 16 o 18 años sirviéndole a la universidad? Eso es una vergüenza. Son personas con compromiso, trabajadores permanentes que merecían un reconocimiento”, enfatizó.
Según el rector, este tipo de medidas buscan desactivar “minas internas” que, a su juicio, han generado conflictos y desestabilización dentro de la institución.
Por ahora, Castillo Pacheco indicó que continúa evaluando el momento y los mecanismos para contratar la auditoría forense, en medio de un proceso que —según afirmó— apunta a reconstruir el rumbo institucional y recuperar la confianza en la gestión universitaria.


