El secretario de Planeación de Salamina, Magdalena, Carlos Uriel
fue tajante al señalar que si el nivel de las aguas no baja en la
estación de medición de San Pedrito, el municipio se tiene que
preparar para no sufrir un proceso como el que se vivió en el año
2010 cuando el Canal del Dique se rompió e inundó los municipios
del sur del Atlántico y varios del Magdalena.
“En estos momentos necesitamos que el río Magdalena baje un
poco y nos permita prepararnos para lo que se viene”, dijo el
funcionario quien indicó que en estos momentos los ganaderos
buscan tierra más alta para llevar su ganado y no correr a última
hora.
Explicó que las denominadas playas del río están llenas de agua y
por eso los ganaderos toman su precaución.
“El río Magdalena sigue presentando unos niveles por encima de lo
normal más exactamente un metro por encima del 2010 para esta
misma época aproximadamente. Eso nos ha afectado mucho la
orilla. Afortunadamente el problema erosivo no es el mismo del
año pasado, pero este año tenemos una combinación de los dos:
una escala menor en la erosión, pero el nivel de las aguas está muy
alto”
Hay que señalar que si bien el canal del Dique no presenta rotura,
los campesinos del Atlántico y del Magdalena están viviendo su
propia tragedia por las inundaciones causadas por las fuertes
lluvias.


