La situación hospitalaria en el municipio de Soledad atraviesa un momento crítico. Así lo reveló en entrevista exclusiva el secretario de Salud municipal, Edinson Barrera, quien advirtió que el principal centro asistencial que atiende a la población soledense ya no tiene capacidad para recibir más pacientes, en medio de un sistema que, según afirmó, muestra señales evidentes de agotamiento….
Barrera explicó que el problema no es reciente y tiene raíces estructurales. “ el tema de Soledad es un poco más complejo, aunque no con el nivel de dificultades que tiene Barranquilla. Pues nosotros, históricamente, Soledad, muchos gobernantes la volvieron dependiente de la red hospitalaria de Barranquilla. Y no solo Soledad, todo el departamento del Atlántico depende de Barranquilla, a pesar de que todo el Atlántico tiene muchos más habitantes que Barranquilla”, señaló.
De acuerdo con el funcionario, la concentración de servicios médicos en la capital del Atlántico ha generado congestión sostenida y afectaciones directas a los usuarios. En ese sentido, cuestionó que la atención se haya centralizado “tal vez beneficiando a las personas de clínicas privadas en la ciudad de Barranquilla, se concentró la atención allá, en detrimento de los usuarios, lo que ha generado congestiones de todo tipo”. Además, agregó que la incertidumbre actual del sector ha frenado nuevas inversiones en infraestructura hospitalaria.
El secretario fue enfático al describir el panorama del principal centro asistencial del municipio, el Hospital Universidad del Norte “La clínica más importante del municipio de Soledad (…) ha llegado a tener una ocupación de hasta el 150%. Y la gente vive las situaciones que están en Barranquilla”, afirmó. Según detalló, cerca de la mitad de los pacientes que allí se atienden no son residentes de Soledad, sino provenientes de la banda oriental del departamento, lo que incrementa la presión sobre los servicios y limita el acceso para los habitantes locales.
Aunque el municipio cuenta con 23 servicios de urgencias distribuidos en su territorio, Barrera reconoció que el mayor cuello de botella se concentra en el Hospital Universidad del Norte, impactado también por la crisis hospitalaria que enfrenta Barranquilla.“No atienden los pacientes en Barranquilla, los mandan al Hospital Universal Norte y los soledenses son los perjudicados porque no tienen acceso a la atención”, sostuvo.
Frente a este panorama, el secretario hizo un llamado urgente a la Secretaría de Salud de la Gobernación del Atlántico para autorizar la apertura de nuevos puestos de salud que permitan ampliar la capacidad instalada en el municipio y evitar que los soledenses deban trasladarse a Barranquilla para recibir atención. También cuestionó que, según dijo, tanto la autoridad departamental como la Superintendencia de Salud permitan a las EPS no ampliar su red de servicios en otras instituciones del departamento.
Finalmente, Barrera planteó la necesidad de fortalecer un modelo de atención preventiva que reduzca la presión sobre los hospitales. “Hemos tratado de ventilar todos los casos, que es un modelo de salud más preventivo, buscando que la gente no se enferme, porque este modelo actual en el que solamente atendemos a enfermos (…) ya no da más”, concluyó, al advertir que el colapso progresivo del sistema no solo afecta a Soledad, sino que refleja una crisis más amplia en el Atlántico.


