Barranquilla - 12 de abril de 2026
ExtraNoticias
Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • Primer plano
  • Inteligencia Artificial
  • Económicas
  • Cuadro de Honor
  • Política
  • Región caribe
ExtraNoticias
  • Inicio
  • Primer plano
  • Inteligencia Artificial
  • Económicas
  • Cuadro de Honor
  • Política
  • Región caribe
Sin resultados
Ver todos los resultados
ExtraNoticias
Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • Primer plano
  • Inteligencia Artificial
  • Económicas
  • Cuadro de Honor
  • Política
  • Región caribe

Suelta tu manto

RedacciónPor: Redacción
8 noviembre, 2025
Suelta tu manto

Más noticias

La gotera
Columna de opinión

La gotera

11 abril, 2026
Cuando ellos tienen el control
Columna de opinión

Ese ‘no sé qué, no sé dónde

9 abril, 2026
Share on FacebookShare on Twitter

SUELTA TU MANTO

Porque a veces el milagro no es ver… sino soltar antes de ver.

Bartimeo no estaba en el camino. Estaba junto al camino.

No por gusto, sino porque la vida lo arrinconó allí.

Ciego. Mendigo. Invisible.

La ley lo autorizaba a pedir, pero no a avanzar.

Su nombre —Bartimeo— solo decía eso: hijo de Timeo.

Sin historia. Sin herencia. Sin futuro.

En los pueblos todavía ocurre: a uno lo nombran por su padre o su abuelo.

“Ese es el hijo de…”

Y así lo encasillan.

Pero Bartimeo, aunque lo conocían por el nombre de su padre, gritó a Jesús con una revelación distinta:

“¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!”

No veía, pero creía.

No había visto milagros, pero conocía la promesa.

Mientras el mundo lo definía por su pasado, él invocó al Rey.

Y el cielo se detuvo.

Antes del milagro, vino la oposición.

La gente lo mandaba a callar.

Porque el clamor auténtico incomoda al ruido superficial.

Te puede interesar

La gotera

Ese ‘no sé qué, no sé dónde

Un debate que no conduce a nada

Pero Bartimeo gritó más fuerte.

Y lo increíble fue esto: la misma multitud que un momento antes lo quería silenciar, ahora lo animaba:

“Ánimo, levántate… Él te llama.”

Cuando Dios te llama, hasta tus obstáculos se vuelven puentes.

Bartimeo entonces hizo lo impensable: soltó su manto.

Su única posesión.

Su abrigo. Su identidad de mendigo.

Lo soltó sin ver… pero creyendo.

Ese fue el verdadero milagro.

Porque cuando te desprendes sin garantías,

cuando renuncias a lo que te define como víctima, la fe ya ha ganado.

Lo demás es añadidura.

Jesús le preguntó:

“¿Qué quieres que haga por ti?”

“Maestro… que recobre la vista.”

Y la recobró.

Pero no volvió a sentarse junto al camino.

El texto dice:

“Y seguía a Jesús en el camino.”

Pasó de estar al margen…

a caminar con el Camino.

De ser señalado por su miseria…

a ser marcado por la fe.

Porque cuando el alma suelta el manto…

el cielo suelta el milagro.

¡SUELTA TU MANTO!

 Inspirado en Marcos 10:46–52

ExtraNoticias

© 2013-2026 Derechos reservados a ExtraNoticias

Todo el contenido de ExtraNoticias

  • Inicio
  • Primer plano
  • Inteligencia Artificial
  • Económicas
  • Cuadro de Honor
  • Política
  • Región caribe

Síguenos en nuestras redes sociales

¡Bienvenido de nuevo!

Inicie sesión en su cuenta a continuación

¿Contraseña olvidada?

Recupera tu contraseña

Ingrese su nombre de usuario o dirección de correo electrónico para restablecer su contraseña.

Iniciar sesión

Agregar nueva lista de reproducción

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • Primer plano
  • Inteligencia Artificial
  • Económicas
  • Cuadro de Honor
  • Política
  • Región caribe

© 2013-2026 Derechos reservados a ExtraNoticias

: 0