Se actúa y vive bien, cuando se tiene el sentido común, que dicen ser el más común de todos los sentidos.
Pero se vive mejor, cuando además se tiene uno propio, con buen sentido del humor, pero con estilo.
El sentido común son los conocimientos y las creencias compartidos por una comunidad y considerados como prudentes, lógicos o válidos.
Se trata de la capacidad natural de juzgar los acontecimientos y eventos de forma razonable.
Asimismo, se dice que “es el conocimiento que se adquiere por medio de la experiencia y a través de los sentidos de una manera espontánea, dispersa, acrítica y convencional”.
Luego de leer un argumento del profesor Educador Social Eric Benavent, se me ocurre comparar al ingeniero Rodolfo Hernadez con el el Dr. Chapatin; y hasta llamarlo Rodolfin; por el mismo carácter irascible y sarcástico.
Solo le falta la bolsita de papel, que según Roberto Gomez Bolaños, – creador del personaje – , contenía los rencores, las envidias y sus defectos, para que no se le escaparan nunca, y no soltarlos para ofender a la gente; y que usa para golpear a algunos problemáticos imprudentes “.
Esa bolsita como que a Rodolfin se le rompió.
El sentido del humor es una de las estrategias que más nos ayuda a vivir como hermanos. De hecho, es una característica propia de humanos.
El sentido del humor es una manera de tomar perspectiva con respecto a las cosas. Igual que
el pintor necesita separarse del cuadro que está pintando porque la proximidad no le permite observarlo bien.
Tomar perspectiva ante la realidad nos ayuda a verla de otra manera y con más claridad.
Dicen expertos que, quien tiene sentido del humor es capaz de salir de si mismo, mirarse desde fuera, que es desde donde nos ven los demás, y sonreír con bondad, vea lo que vea.
Esta capacidad la tenemos más desarrollada cuanto mayores somos. Las personas mayores demuestran muy a menudo esta capacidad de mirar los problemas con la distancia que dan los años. Es con la gente mayor con quien podemos utilizarla más.
¿Pero esa actitud de Rodolfin, será propia de un individuo sin talento, o de un talentoso sin talante?.
Alguien podría decir que su actitud corresponde al estilo, que con su humor de viejo a elegido, remando solo contra la corriente corrupta, de los diferentes partidos.
Entonces, el talento y el talante unidos, deben ser los ingredientes necesarios en el estilo del candidato a la presidencia preferido.
El estilo es el conjunto de rasgos peculiares que caracterizan una cosa, una persona, grupo, o modo de actuación.
El talento es la capacidad intelectual o aptitud que una persona tiene para aprender las cosas con facilidad o para desarrollar con mucha habilidad una actividad.
El talante es la disposición natural del ánimo o manera de ser de una persona para hacer algo y salir avante.
Por supuesto que, un estilo vulgar no debe ser el preferencial para un cargo de tan alta dignidad.
El estilo del presidente debe mostrar que tiene talento y talante ejemplar, para dirigir con altura y cultura, el país que le corresponde gobernar.
En estos tiempos los grandes personajes también cuentan con asesores profesionales, que la imagen les ayudan a maquillar y hasta la forma de comunicar.
¿ Será posible y conveniente que, Rodolfin consiga algunos, que le modifique su humorística y original personalidad, para mejor gobernar nuestro país colmado de calamidad?.
Por.
José R.Múnera N..


