El presidente Gustavo Petro reaccionó de manera precipitada ante los resultados del escrutinio de las votaciones del plebiscito constitucional de Chile, en el cual ganó el rechazo sobre el nuevo texto y eso le ocasionó problemas al mandatario de los colombianos.
Las votaciones del plebiscito constitucional de Chile fueron derrotadas con un 61,86% de rechazo.
Petro indicó en su cuenta de Twitter que “revivió Pinochet” y también agregó en otro mensaje “solo si las fuerzas democráticas y sociales se unen, será posible dejar atrás un pasado que mancha a toda América Latina y abrir las alamedas democráticas”.
Ante las duras palabras del presidente Petro contra el resultado del proceso constitucional en Chile, las críticas no se hicieron esperar.
Las críticas tienen una connotación especial pues el mandatario colombiano de izquierda es muy allegado al presidente chileno, Gabriel Boric, gran derrotado de la jornada electoral.
Uno de los que censuró a Petro fue el exministro de Justicia de Chile, Isidro Solís, quien dijo que: “Cuando una opción gana con un 60 % normalmente un demócrata entiende que un pueblo ha hablado claro”, señaló en Semana.
Solís arremetió contra Petro en su discurso declarando que es “una torpeza impropia de un mandatario expresarse de esa manera”.
Cabe resaltar, que el Jefe de Estado de Colombia ha sido muy cercano al Presidente de Chile, Gabriel Boric, quien fue uno de los primeros invitados por Petro en su posesión como mandatario de los colombianos el pasado 8 de agosto.
La nueva Constitución chilena pretendía sustituir a la actual Carta Magna, heredada de la dictadura (1973-1990) y vista por una parte de la sociedad como el origen de las desigualdades de ese país por fomentar la privatización de servicios básicos, como educación, salud o pensiones.
Sin embargo, ante darle un rotundo “no” al nuevo texto, seguirá vigente la actual Ley Fundamental.
El proceso constituyente comprende muchas aristas. La actual carta magna fue aprobada en 1980, cuando mandaba Augusto Pinochet. Desde entonces, el texto ha sido reformado más de 60 veces, y, actualmente, aparece firmada por el expresidente Ricardo Lagos Escobar. No obstante, tumbarla trae consigo un gran simbolismo y, por eso, se dice que es la elección más importante desde la dictadura.
Trascendió, que la constitución chilena es totalmente distinta a la conformada por Pinochet. Pero en 2019, cuando el estallido social se tomó las calles, la principal demanda de los manifestantes fue que la nación pudiera construir una nueva carta magna que no fuera heredada de sus tiempos más oscuros.


