Inversionistas privados españoles construirán una subestación eléctrica compleja en una zona céntrica de Barranquilla, sin la debida socialización con la comunidad.
Así lo denunció Carlos Diago Abello, experto en asuntos energéticos en el programa ‘El Termómetro’ que dirige el periodista Víctor López y que se transmite por CTV Noticias.
Cuenta Diago que inicialmente la subestación iba a ser construida en predios cercanos al estadio Romelio Martínez, pero ese espacio tiene una concepción distinta: la de recreación.
“El contratista comenzó a buscar en dos kilómetros a la redonda donde colocar la subestación y decidió hacerlo entre las carrera 46 y 47 con calles 60 y 61, en el barrio Boston, sin socializar con la comunidad. El proyecto está atrasado porque tuvieron serias fallas en el diseño de ingeniería y ahora se acumula este problema con los vecinos”.
El proyecto no contempla solo la subestación en el barrio Boston sino 10 tramos de línea de 110 KB, la mayoría subterránea, que va a conectar todas las subestaciones de Barranquilla, desde el sur hasta el norte y al centro. “La calidad del servicio va a ser igual o superior, pero mientras no se socialice el proyecto con la comunidad, no se puede trabajar. Eso anda manga por hombro. Es una lástima, pero no se sabe manejar un proyecto y estamos muy congestionado en el centro de la ciudad”.
El proyecto cuesta 698 mil millones de pesos y originalmente eran dos proyectos, pero ambos se declararon desiertos, por el afán de avanzar quedó un gran mega proyecto.
Sobre los beneficios, indicó que serían de tres niveles: la mejora de la calidad del servicio, la eliminación de las restricciones de las generaciones obligatorias y la reducción de pérdidas. “Todo está bloqueado porque no hay la empatía con unos vecinos a los cuales les deben explicar y ponerse de acuerdo. Los vecinos pueden montar una veeduría, porque tiene que haber reciprocidad y alguien tiene que ponerlos en cintura”, indicó Carlos Diago Abello.
Los vecinos se oponen a la construcción de la subestación por considerar que corren un peligro ya que puede presentarse una explosión o algún incendio.


