Las enfermedades renales son más frecuentes de lo que uno se imagina. 3 millones 500 mil colombianos tienen problemas renales, pero solo 1 millón están diagnosticados.
Así lo dio a conocer Luis Ramón Barros Camargo, presidente de la Asociación Colombiana de Nefrología e Hipertensión Arterial, quien señaló que “desafortunadamente hay muchas causas que están incidiendo en que cada día tengamos más pacientes con algún grado de daño renal”.
Explicó que el 10 por ciento de las personas mayores de 18 años presenta algún grado de daño renal. “En el caso de Colombia, hay 35 millones de personas adultas, estamos hablando de 3 millones 500 mil pacientes que probablemente tengan un grado de daño renal y esto es causado principalmente por el estilo de vida. Tenemos más obesidad, más sedentarismo, menos hábitos alimenticios sanos, fumamos, consumimos medicamentos sin ser prescritos por los facultativos. Todo esto está produciendo el daño final que es tener pacientes en diálisis y pacientes en listas de trasplante renal”.
Agregó que: “En Colombia estamos muy deficientes en la prevención. Solo tenemos registrados un millón de pacientes con enfermedades renales crónicas, es decir que hay 2 millones 500 mil colombianos que no se le ha hecho un examen o un barrido para ver si presentan problemas renales”.
En el caso de Barranquilla, indicó el médico, tiene un modelo de salud que fue innovador, que mejoró su infraestructura hospitalaria, pero una cosa es cobertura y otra cosa es la buena atención.
“En Colombia, tenemos 42 mil pacientes en diálisis hoy y la mayoría está esperando una donación de riñón y no tenemos esa cultura de donar para salvar la vida de otras personas. El único tratamiento para curar la enfermedad renal crónica es un trasplante renal que puede ser de riñón cadavérico o de donante vivo relacionado”, dijo el especialista.
Por último, el presidente de la Asociación Colombiana de Nefrología e Hipertensión Arterial dijo que hay varias reglas de oro que ha establecido la Organización Mundial de la Salud para evitar problemas renales. La primera es la alimentación sana porque se abusa del consumo de proteínas, segunda, no fumar; tercera, consumir el agua necesaria de acuerdo al lugar donde se encuentra la persona; cuarta, realizar actividad física; quinta, exigir al médico familiar los exámenes necesarios para descartar problemas renales, y sexta, controlar el peso. “La obesidad produce diabetes, hipertensión, hígado y riñón graso. Debemos concientizarnos de los problemas renales que podemos estar presentando y tomar acciones”, dijo el médico.


