El anuncio de la suspensión de los diálogos de paz entre el gobierno de Gustavo Petro y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) ha generado reacciones en el ámbito social y político del país.
La directora del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre), Laura Sarabia, se pronunció sobre la decisión del jefe de Estado: “Lamento profundamente que los esfuerzos por una Colombia en paz se vean truncados por actos violentos como el de Catatumbo. La suspensión de los diálogos con el ELN es una decisión difícil pero correcta. Es imperativo que los grupos armados demuestren una real voluntad de paz y cese la violencia que tanto dolor ha causado al pueblo colombiano”, aseguró la directora del Dapre.

El miembro de Representantes a la Cámara Andrés Forero recordó las promesas de campaña del mandatario y acusó al gobierno de haber permitido el fortalecimiento del ELN. “¿Y qué pasó con su promesa de campaña, presidente? Su grosera alcahuetería con los grupos criminales ha permitido que se fortalezcan y asolen al país”, expresó Forero.

La Senadora María Fernanda Cabal reaccionó a la noticia, catalogando el proceso de paz como un “engaño” y señalando que en dos años de conversaciones solo han habido muertes y secuestros; “A ver Petro. No le cuente al país que acaba de descubrir que los terroristas del ELN cometen crímenes de guerra y lesa humanidad. Más de dos años pagando unas conversaciones que solo han servido para matar y secuestrar colombianos. No más, cumpla con la constitución art 2. No más engaño populista de la “paz total” que se convirtió en la guerra total”

La senadora del Pacto Histórico Martha Peralta también expresó su apoyo a la medida, enfatizando que los grupos armados sin voluntad de paz deben enfrentar todo el peso de las Fuerzas Militares.
“Acá no hay una lucha política, una lucha por el poder, acá hay una guerra por el narcotráfico”, declaró Peralta, quien además mostró su solidaridad con los habitantes del Catatumbo y rechazó los ataques contra excombatientes y civiles.



