El auge de las plataformas de streaming ha cambiado la forma en que consumimos contenido audiovisual, poniendo en duda el futuro de las salas de cine. Con la inmediatez y la comodidad que ofrecen servicios como Netflix, Disney Plus, Apple TV y Max, muchas personas han optado por esperar el estreno digital de sus películas favoritas en lugar de asistir a las salas. Sin embargo, aunque la asistencia a los cines ha disminuido en los últimos años, la experiencia cinematográfica sigue ofreciendo elementos únicos que el streaming no puede replicar.
Plataformas como Max y Disney Plus han acortado significativamente la brecha entre el estreno en cines y su disponibilidad en streaming, permitiendo que los espectadores disfruten de los filmes desde la comodidad de su hogar pocas semanas después de su lanzamiento. Esto ha generado que algunos opten por esperar en lugar de pagar una entrada. No obstante, otros servicios como Netflix y Apple TV no cuentan con esta estrategia y, en muchos casos, las películas tardan meses o incluso años en llegar a sus catálogos. Esto permite que los cines sigan siendo la única alternativa para disfrutar de ciertos títulos en su estreno.
En Colombia, la caída en la asistencia a las salas es evidente. Según datos de Proimágenes, en 2024 se registraron 49,53 millones de espectadores, lo que representa una disminución del 8% en comparación con los 53,87 millones alcanzados en 2023. A pesar de esta baja, algunos eventos recientes han demostrado que la magia del cine sigue vigente y que las personas aún están dispuestas a vivir la experiencia en pantalla grande, incluso cuando las películas están disponibles en plataformas de streaming.
El caso más reciente que evidencia este fenómeno es el reestreno de Interestelar, la aclamada cinta de Christopher Nolan. Estrenada originalmente en 2014, la película volvió a los cines en 2024 con resultados impresionantes. En su relanzamiento en Estados Unidos y Canadá, recaudó 4,5 millones de dólares en solo 166 pantallas, con salas IMAX agotadas y entradas revendidas por hasta 300 dólares. Las proyecciones en IMAX 70 mm promediaron 70.000 dólares por sala, una cifra difícil de alcanzar para un estreno convencional.
En Colombia, la situación fue similar. Según Cine Colombia, más de 300.000 personas asistieron a las funciones del reestreno, convirtiéndolo en el más exitoso de la historia del país. Lo curioso es que la película está disponible en múltiples plataformas como Max y Prime Video, lo que demuestra que, pese a tener la opción de verla en casa, muchos prefirieron la experiencia inmersiva que solo ofrece una sala de cine.

A pesar de la creciente influencia del streaming y la reducción en la asistencia a los cines, la industria cinematográfica sigue siendo rentable. La experiencia única de ver una película en pantalla gigante, con sonido envolvente y en compañía de otros espectadores, sigue siendo un factor determinante para millones de personas. El streaming puede haber cambiado los hábitos de consumo, pero el cine sigue siendo un evento social y cultural difícil de reemplazar.


