El comercio barranquillero atraviesa una difícil situación. Así lo confirmó Orlando Jiménez, vocero de la Unión Nacional de Comerciantes (UNDECO), en diálogo con Extranoticias Radio, donde detalló el fuerte impacto que factores como la competencia de grandes cadenas, la extorsión y los costos de energía han tenido en las ventas de los tenderos. Según Jiménez, estos problemas han llevado a un “descenso vertical” en los ingresos de los comerciantes.
Uno de los puntos críticos señalados por el vocero es la creciente presencia de grandes superficies en la ciudad. “Nosotros desde UNDECO lo venimos palpando hace años, con la llegada de grandes competidores como ARA, que hoy en día es Isimo, lo mismo que la expansión de Olímpica, y la llegada también de Megatiendas”, explicó. La proliferación de estas cadenas ha reducido significativamente la clientela de los tenderos, quienes tienen dificultades para competir con los precios y promociones de estas empresas.
Sin embargo, Jiménez destacó que el problema no se limita solo a la competencia. La extorsión se ha convertido en una amenaza latente para el sector. “Esto ha menguado mucho el accionar del tendero, el crecimiento, la expansión. En muchos de los casos, vender u ofertar la misma cantidad de productos es difícil porque los recursos no alcanzan, al estar teniendo que pagar o disponer parte del inventario para contribuir a estos requerimientos de las personas que extorsionan”, denunció.
Otro factor que ha encarecido la operación de las tiendas es el alto costo de la energía, especialmente para aquellos negocios que dependen de la refrigeración de productos. “Una tienda a veces tiene cuatro, cinco, seis, hasta siete equipos de refrigeración, y con estos costos de la energía afectan también a su negocio”, señaló Jiménez, resaltando el impacto del clima en el consumo energético y la carga económica que esto representa para los tenderos.
A esto se suma la complejidad de las nuevas regulaciones fiscales, como la implementación de la factura electrónica. Según Jiménez, muchos tenderos no tienen el conocimiento ni los recursos para adaptarse a estas herramientas tecnológicas. “Ellos no saben manejar esta clase de situación, ni las herramientas tecnológicas, no tienen la experticia, no tienen los recursos para comprarla, y eso también tiene preocupados a muchos de ellos”, explicó. Ante este panorama, los comerciantes piden apoyo y soluciones que les permitan sostener sus negocios frente a una crisis que, según advierten, se agrava con el tiempo.


