El consejo de ministros televisado ha sido motivo de debate en el país tras realizarse en dos ocasiones, el 3 y 4 de marzo. Mientras el primero logró captar una audiencia significativa, el segundo se extendió por más horas y tuvo un menor número de espectadores, quienes lo calificaron como tedioso. La duración y el uso de estos espacios han generado cuestionamientos sobre su pertinencia y el impacto en la programación de los medios públicos.
Sobre esta polémica habló en exclusiva con Extranoticias Radio Alfredo Sabbagh, excomisionado de televisión y docente de la Universidad del Norte, quien recordó que la transmisión de estos espacios “está reglamentada desde hace muchísimo tiempo”. Según explicó, no hay un impedimento legal para que el Gobierno haga uso de estos canales institucionales, aunque advirtió que la extensión de los consejos podría interpretarse como un abuso hacia la audiencia.
“Estoy de acuerdo en que puede sonar a abuso que sean consejos tan largos, que en realidad están cortando horas de televisión, pero no se está incumpliendo nada porque está reglamentado”, señaló Sabbagh. En su análisis, destacó que el alto rating alcanzado en la primera emisión fue un reflejo del interés inicial del público, pero que este fenómeno podría no sostenerse en el tiempo.
El experto también enfatizó que, aunque no hay una norma que limite la duración de estas transmisiones, sí debería prevalecer el criterio de la pertinencia. “No hay un tema legal que impida que los consejos se transmitan, lo que sí puede haber es un sentido común de que no deberían ser tan largos”, expresó, sugiriendo que el Gobierno debería evaluar el formato para no agotar el interés de la audiencia.
Para algunos sectores, la transmisión prolongada de estos encuentros ministeriales podría afectar la programación de los canales públicos y desplazar contenidos de interés general. Por ello, se ha planteado la posibilidad de establecer tiempos más reducidos o incluso formatos más dinámicos que permitan una mejor comunicación sin saturar a los televidentes.
Mientras el debate continúa, el Gobierno mantiene su postura de utilizar estos espacios como una herramienta de transparencia y rendición de cuentas. Sin embargo, la respuesta de la audiencia y las críticas sobre la duración de los consejos podrían llevar a ajustes en su formato para evitar que se conviertan en eventos tediosos y poco efectivos en términos de comunicación.


