A sus 89 años, falleció Mario Vargas Llosa, uno de los más grandes referentes de la literatura hispanoamericana y el único escritor de origen peruano en haber sido galardonado con el Premio Nobel de Literatura. Su muerte marca el fin de una era para muchos, especialmente para quienes crecieron y se formaron bajo la influencia de su obra y del fenómeno literario conocido como el Boom Latinoamericano. El escritor barranquillero Jairo Mejía no tardó en pronunciarse, exaltando su figura y el impacto de su legado.
“Digamos que simbólicamente, los que iniciaron esa forma de llamarse, dentro de un género maravilloso como el que abarcaba el realismo mágico, yo diría que sí”, señaló Mejía sobre si Vargas Llosa era el último del Boom. “Porque hay personajes que solo nacen y mueren una vez y dejan su legado. Significan mucho en una etapa histórica de la humanidad”, agregó con emoción, subrayando la importancia casi mítica del autor peruano.
Uno de los temas más comentados en la trayectoria de Vargas Llosa fue la famosa ruptura con Gabriel García Márquez, una historia cargada de misterio, anécdotas y especulaciones. Al respecto, Mejía recordó: “Conocemos una versión que dio el gran amigo de García Márquez, Plinio Apuleyo Mendoza, sobre la ruptura de esa gran amistad. Él dice que años después se reconciliaron, y sin embargo, la figura quedó. Yo comparto la versión de que jamás pudieron reconciliarse. Una triste historia ocasionada por razones que solo ellos saben y se llevaron el secreto a la tumba”.
Más allá del plano personal, las diferencias entre ambos escritores también estuvieron marcadas por sus posturas ideológicas. “Él siempre fue muy radical en su posicionamiento ideológico con la derecha, y García Márquez un hombre afín a la ideología izquierdista”, recordó Mejía, haciendo énfasis en cómo esas convicciones terminaron influyendo incluso en sus narrativas y visiones del mundo.
Sobre su inicio en la literatura, Mejía destacó la importancia de La tía Julia y el escribidor, una novela autobiográfica que dejó ver el estilo particular del autor y su manera de entrelazar lo personal con lo político. “El inicio de Vargas Llosa con La tía Julia y el escribidor marcó su forma de escribir y de allí surge su posicionamiento literario”, afirmó.
No obstante, fue Conversación en La Catedral la obra que Mejía consideró como el verdadero punto de inflexión en la carrera del Nobel. “Es una obra maravillosa, el mismo Vargas Llosa dijo que si tenía que salvar del fuego una sola de las novelas que ha escrito, sería esa. Esta obra para mí es un punto de referencia muy insoslayable”, expresó el escritor barranquillero.
Finalmente, Jairo Mejía recalcó que el legado de Vargas Llosa seguirá vigente en las futuras generaciones de lectores. “El legado de Vargas Llosa, construido durante décadas, es algo que siempre lo va a tener uno en su mesa de noche”, concluyó. Así, con su partida, se cierra un capítulo clave en la historia de la literatura latinoamericana, pero sus palabras y sus historias permanecerán vivas por siempre.


