Las autoridades dominicanas detuvieron a Antonio Espaillat, propietario del emblemático Jet Set Club, y a su hermana Maribel Espaillat, en el marco de la investigación por el colapso del techo del establecimiento que cobró la vida de 236 personas y dejó más de 180 heridos el pasado 8 de abril.
Ambos fueron arrestados tras ser interrogados durante varias horas por el fiscal Wilson Camacho, jefe de la Dirección General de Persecución del Ministerio Público. De acuerdo con información publicada por BBC News, el Ministerio Público los acusa de haber mostrado una “inmensa irresponsabilidad y negligencia” al no corregir fallas estructurales advertidas días antes del evento y de haber intentado intimidar a empleados clave que podrían servir como testigos en el proceso judicial.
La tragedia ocurrió durante una presentación musical que congregó a más de 400 personas en el recinto, uno de los más conocidos en la escena nocturna de Santo Domingo. Según los primeros informes, el techo habría cedido por exceso de peso debido a la instalación de equipo técnico adicional que no contaba con avales ni inspecciones recientes.
Las autoridades aseguran que los dueños del club fueron advertidos por personal interno sobre los riesgos estructurales, pero no tomaron acción alguna. La Procuraduría tiene ahora 48 horas para presentar cargos formales ante un juez.
Una comisión especial, con participación de expertos internacionales, continúa investigando los factores técnicos detrás del colapso, incluyendo posibles omisiones en las inspecciones oficiales y la utilización de maquinaria pesada sin autorización.
Por el momento, no se ha logrado obtener una declaración del equipo legal que representa a los hermanos Espaillat. La tragedia, catalogada como una de las más mortales en espacios de entretenimiento cerrados en la historia reciente del país, ha desatado un debate nacional sobre la responsabilidad empresarial y la fiscalización estatal en este tipo de establecimientos.
Fuente: BBC


