El Malecón del Río, que hoy es el principal atractivo turístico de Barranquilla, continúa sumando elementos que refuerzan su papel como vitrina de la ciudad ante el país y el mundo. Este espacio, que se ha convertido en punto de encuentro de locales y visitantes, ahora será escenario de una de las atracciones más ambiciosas que se han proyectado para el Distrito en los últimos años: una rueda de Chicago que promete cambiar la panorámica de la ribera del Magdalena.
La noticia se conoció tras la difusión de un video en redes sociales donde se evidencian las estructuras de la atracción ya instaladas en la capital del Atlántico. El material audiovisual generó rápidamente comentarios y expectativa, pues hasta ahora poco se sabía sobre los avances de la obra, que ha sido anunciada como un proyecto insignia para consolidar la proyección turística de la ciudad.
De acuerdo con lo revelado, la rueda de la fortuna contará con 44 cabinas, cada una con capacidad para ocho personas, lo que permitirá albergar hasta 352 pasajeros en un solo recorrido. Con una altura de 63 metros, esta estructura se ubicará entre las más imponentes de Latinoamérica, lo que sin duda le dará a Barranquilla un atractivo comparable con el de otras ciudades reconocidas por este tipo de experiencias turísticas.
La llegada de las piezas marca el inicio de la etapa de ensamblaje, que se extenderá durante los próximos meses con miras a que la obra sea entregada en marzo de 2026. Este paso representa un avance significativo dentro de un cronograma que, hasta el momento, no había sido detallado públicamente, lo que había generado incertidumbre sobre su verdadero estado de ejecución.
No obstante, el hermetismo alrededor del proyecto sigue siendo un punto de debate. El alcalde Alejandro Char ha manejado con discreción los pormenores de la iniciativa, limitando la información disponible a la ciudadanía. A ello se suma la polémica suscitada por el contrato de ejecución, que ha despertado cuestionamientos en diferentes sectores. Aun así, la expectativa crece y muchos barranquilleros confían en que, una vez inaugurada, la rueda de Chicago se convertirá en uno de los símbolos turísticos más importantes de la región Caribe.


